Opinión

El drama político del Gobierno de México

Sábado 02 de noviembre de 2013
Hace once meses comenzó el gobierno de Enrique Peña, con múltiples retos. El primero y más delicado es el concerniente a la inseguridad pública. En realidad no hay una mejoría sustancial con respecto al gobierno de Felipe Calderón. En estos once meses se asesinó a un vicealmirante en un paraje solitario en Michoacán y además ha habido ejecuciones ligadas al narcotráfico.

Hace unos días hubo ataques con bombas Molotov a instalaciones de la Comisión Federal de Electricidad y a gasolineras también en el Estado de Michoacán. Otro reto, que el gobierno de Peña no ha podido superar es el tema de las reformas educativas. Es cierto que se hicieron reformas constitucionales y legales acertadas con el apoyo del Congreso Federal y de los Congresos locales, pero la reacción de un sector (Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación) ha sido fuerte y constante. Su protesta lleva varios meses y se concentra en la Ciudad de México, capital que se ha visto en problemas porque los dirigentes sindicales han ordenado en algunos días el bloqueo a importantes avenidas e incluso el acceso al Aeropuerto Internacional.

La paz social está en un impasse, pero también es cierto, que las instituciones no están paralizadas. Al cumplir un año el próximo 1 de diciembre, el gobierno de Peña tendrá que mostrar más avances. El presidente mexicano pidió un año para dar pruebas de cambio y sólo le queda un mes para mostrar su juego. La ciudadanía mexicana cada vez más crítica reta al gobierno a dejarse de discursos y que los hechos confirmen las promesas de campaña de 2012.