Javier Santiago Vélez | Jueves 07 de noviembre de 2013
Los españoles tenemos un gran problema, no sabemos distinguir la importancia relativa de las cosas. Yo estoy seguro que si preguntamos ¿cuál es la alineación del Real Madrid? , todo el mundo se la sabe (es algo que en el día a día no afecta a los españoles), en cambio si preguntamos, ¿qué es el déficit tarifario?, muy poca gente tendría la respuesta, y la verdad, tienen mucha importancia en el quehacer diario de los ciudadanos.
Nos quejamos de que sube la luz, como bien dice mi compañera Arantxa, pero ¿de dónde viene está subida de la luz? ¿Es el momento apropiado? La culpa la tiene el Déficit Tarifario y NO, No es el mejor momento para llevarse a cabo una subida.
El déficit tarifario es la diferencia entre lo recaudado por las tarifas reguladas que fija la Administración y pagan los consumidores por sus suministros (ingresos) y los costes reales asociados a dichas tarifas (costes de transportar, distribuir, subvencionar determinadas energías y otras actividades y servicios que según el Ordenamiento Jurídico están incluidos en las tarifas, etc.)
Las diferencias entre lo recaudado y lo ingresado se originan básicamente por dos motivos: errores de estimación y objetivos políticos/ económicos de los sucesivos Gobiernos, quienes en último término establecen las tarifas reguladas. ¿Dónde está el mercado liberalizado? La oferta y la demanda deben ser quién dicten el precio, y no estar a merced de decisiones políticas.
Año tras año, la deuda de la Administración con las empresas suministradoras de Luz crece desmesuradamente, y aquí está la cuestión clave, deudas se pagan, tarde o temprano se tiene que hacer, y no olvidemos, la deuda con las empresas energéticas la tenemos todos los españoles.
Llegados a este punto, nos preguntamos qué soluciones nos podemos plantear, y la verdad, ninguna de las mencionadas a continuación mitiga la deuda acaecida hasta el momento. Tendremos que pagarla.
En un mercado tan rígido e intervenido, las consecuencias de eliminar el déficit anual en las tarifas serían muy graves, ya que subirían más de un 30% en el corto plazo.
Por todo ello, mi solución es liberalizar el mercado energético, que deje de ser el monopolio de unos pocos,a merced de medidas intervencionistas, que sólo perjudican a la postre al consumidor final, NOSOTROS.
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