Sábado 09 de noviembre de 2013
Los estrambóticos métodos del Gobierno bolivariano de Nicolás Maduro en Venezuela alcanzan día tras día un mayor grado de calculada paranoia y reacciones estrafalarias que ya podrían engrosar un nutrido libro de antología del disparate en el sillón presidencial, que formaría un grueso volumen. La última extravagancia ha consistido en el anuncio de un despliegue de defensas antiaéreas en las ciudades venezolanas más importantes, comenzando por las montañas de la Gran Caracas, con el objetivo, en palabras del excéntrico presidente, de “garantizar que jamás una aviación extranjera, imperialista, enemiga, entre en una ciudad venezolana”.
Las razones de este grandilocuente lenguaje bélico las aclaró el Comando Estratégico Operacional de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) a través de un conducto tan oficial como es la red social de Twitter con un mensaje donde afirmó que la Fuerza Aérea venezolana derribó un Hawker 25 en el estado de Apure.
Tras hacer sonar los tambores de guerra, la prensa mexicana acaba de descubrir que el Hawker 25 no era más que un taxi aéreo con una historia de 44 años operando entre Canadá, Puerto Rico y México. Los periodistas mexicanos también han podido constatar que el taxi aéreo fue conminado a aterrizar en una pista ilegal en campo abierto, sus viajeros obligados a abandonar la añeja aeronave, que a continuación fue incendiada en tierra para simular un derribo. En esto consistió la “agresión” imperialista y en esos términos “épicos” reaccionó el Comando Estratégico Operacional. Ahora la administración mexicana es la que pide explicaciones mientras las baterías antiaéreas se despliegan en todas las alturas de las ciudades venezolanas.
Un ridículo de tal calibre habría sido imposible si la revolución bolivariana no hubiese amordazado a la prensa del país y su carácter grotesco no se habría evidenciado si no hubiera un periodismo libre en México que ha podido informar un poco más allá de los “tuits” emitidos por el Gobierno de Maduro. La escasez de alimentos y artículos de primera necesidad es cada vez mayor, las infraestructuras del país caen en un estado ruinoso, los opositores son coaccionados y la prensa amordazada, las arcas de la nación se vacían de un modo catastrófico, la violencia se adueña de las calles y la inflación no da respiro. Pero el líder bolivariano atiende a lo fundamental: desplegar por toda la geografía baterías antiaéreas para defender al país de… ¡los taxis aéreos! ¿Para cuándo una reacción, incluso dentro del oficialismo, contra estos procedimientos esperpénticos que arrastran hacia el descrédito hasta a las propias fuerzas armadas venezolanas?
TEMAS RELACIONADOS: