Revista de prensa
Jueves 14 de noviembre de 2013
La sentencia del ‘Prestige’ divide a la prensa española. Si unos resaltan que “nadie pagará nada” y que no hay culpables, otros se acuerdan de ‘Nunca Máis’, que interpretan como un movimiento creado “por el BNG y la izquierda para utilizar la tragedia contra el PP”. Así, sea como fuere, la sentencia deja a algunos más satisfechos que otros. Hay editorialistas que han tenido en cuenta la providencial frase “Y esto, ¿quién lo paga?” en sus artículos. Como suele suceder, pagan los de siempre: los contribuyentes.
El Mundo abre con UGT un día más: “UGT se queda por sistema con el 19% del dinero para cursos de formación”. Para los no familiarizados con los cursos que se ofertan, El Mundo dice que “el catálogo incluye cursos de risoterapia, control de estrés, paquetería creativa, arte floral y cortador de jamón”. “Nadie pagará nada por la catástrofe del ‘Prestige’”, es el contundente titular de portada sobre la sentencia del caso que mantuvo en vilo a toda España hace ya once años. Y reaparece el 11-M, con timidez. Dice el diario que “Un empleado de Zougam asume ante la juez que vendió las tarjetas del 11-M él solo”.
El Mundo destaca en su editorial principal quién va a pagar los destrozos del Prestige, aunque no sin cierta comprensión hacia los jueces: “La única vía que queda abierta es la del recurso de casación ante el Supremo. (…) Resulta comprensible la frustración que ha generado la Audiencia, pero los jueces deciden sobre los hechos y no sobre hipótesis que no han quedado acreditadas. La gran paradoja de esta resolución es que la factura recaerá sobre unos contribuyentes que van a tener que asumir unos cuantiosos daños provocados por nadie y por nada”.
La Razón habla sobre la sentencia del ‘Prestige’: “La decisión de alejar el barco fue correcta”, dice, y que la Audiencia de La Coruña absuelve a los tres acusados y avala la gestión del Gobierno de Aznar, al que exime de toda culpa en la catástrofe”. Sobre retratos de algunos destacados manifestantes que se sumaron al movimiento ‘Nunca Mais’, como Javier Bardém, José Manuel Beiras y Cándido Méndez, y dice: “Nunca más”: “El fallo deja en evidencia la campaña de la plataforma “Nunca Máis” creada por el BNG y la izquierda para utilizar la tragedia contra el PP”.
Para La Razón, la sentencia del Prestige ha “restituido la verdad”. Dice su editorial: “La catástrofe medioambiental (…) fue asimismo un hito en la manipulación política de la desgracia por parte de una oposición que venteaba ventajas electorales. La hemeroteca refleja con crudeza el ataque directo y sin matices de toda la izquierda y del nacionalismo gallego contra el Gobierno presidido entonces por José María Aznar, que convirtieron el desgraciado accidente en una suerte de causa general ajena a la búsqueda equilibrada de la verdad. (…) Era de esperar que los mismos que entonces manipularon la catástrofe para hacer daño al Gobierno y al Partido Popular hayan recibido la sentencia con un rechazo frontal, como si en el fondo percibieran en ella un tardío reproche a sus actos”.
El País: “Sin culpables por el ‘Prestige’”. Interpreta el diario que “El fallo deja sin indemnizar una de las mayores catástrofes ecológicas de España”. Otros asuntos de portada: “La calse media del arte ha muerto”, y habla de que los récords de Bacon y Koons en Nueva York “rompen el mercado de subastas”. Además: “Partidos ultras europeos forjan una unión contra Bruselas y la inmigración” y “Botella amenaza con tomar en 48 horas el control de la limpieza”.
“Otro naufragio”, lamenta El País sobre la sentencia del Prestige: “La lección de este resultado judicial es que España carece de fuerza para exigir responsabilidades a los que realizan actividades peligrosas para el medio ambiente. La compañía BP tuvo que declararse culpable del vertido en el golfo de México frente a la Administración estadounidense; y el tribunal francés que juzgó el naufragio del petrolero Erika, que contaminó 400 kilómetros de costa, condenó a los responsables de la consiguiente marea negra. Sin embargo, el tribunal del Prestige no encuentra culpables de ensuciar 2.980 kilómetros de litoral. Queda en evidencia que solo los contribuyentes han sufragado la recuperación de la costa y que, en este caso, el que contamina no paga, porque la justicia no averigua de quién se trata”.
ABC afirma que “La Justicia absuelve al Gobierno por la gestión de la catástrofe”. “Once años después”, continúa el diario, “no hay ningún condenado por el desastre ecológico”. También: “UGT-A coló 70.000 euros de una fiesta como gastos de negociación colectiva”, y “Ultimátum de 48 horas de Ana Botella para poner fin a la huelga de limpieza”.
“Casi todos los errores de aquellos días dramáticos fueron de índole política y ocurrieron después del naufragio”, valora Ignacio Camacho. Añade el periodista: “Ahora toca lamentar la ausencia de culpas penales en las que depositar un cierto alivio retrospectivo. Y ese desconsuelo borra la huella del solidario heroísmo civil que fue la clave de los plomizos y convulsos días del chapapote: un pueblo entero a brazo partido contra la calamidad y el caos. Quienes lo vimos jamás lo olvidaremos, pero es una pena que esta sensación de justicia frustrada opaque la memoria de una epopeya tan noble, tan bella, tan generosa”.
La Gaceta afirma: “Nueve meses de cárcel para el capitán del Prestige” y “Nada Máis”. Explica que “once años después la sentencia de la Audiencia Provincial de La Coruña cierra el caso Prestige que dio origen a una guerra sucia contra el PP desde el movimiento ‘Nunca Máis’ hasta el asalto a las sedes del partido en la víspera de las elecciones que se celebraron tres días después del 11M”.
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