Sábado 23 de noviembre de 2013
El líder de la oposición venezolana, Henrique Capriles, ha convocado para hoy sábado una manifestación masiva en cientos de municipios del país contra la Ley Habilitante que permite al presidente Nicolás Maduro gobernar Venezuela como una dictadura de hecho. Capriles ha dado un valiente paso adelante, en un contexto de intolerables intimidaciones del chavismo, para canalizar la indignación y la protesta que los medios oficiales tratan de amordazar y ocultar.
El pretexto utilizado por Maduro para disponer de esa medida jurídica que le posibilita tomar decisiones y hacer leyes al margen del Parlamento es luchar contra los supuestos acaparadores y empresarios que se lucran con beneficios excesivos. Un fantasma tan irreal y paranoico como el imaginario rostro de Chaves que Maduro afirmó haber visto en los muros del túnel del metro de Caracas. Grotescas invenciones de las que pretende sacar rédito electoral en las municipales del próximo 8 de diciembre. Los precios no suben a causa de unos fantasmagóricos usureros y acaparadores concebidos por el chavismo, sino a consecuencia de una disparatada gestión económica de la “revolución bolivariana” que ha desembocado en el desabastecimiento de productos básicos para la población en un país de enormes ingresos petroleros, y en la inflación más alta del continente que hoy supera el 54 % anual, y sube cada día más.
En vez de administrar las cuentas públicas y poner orden en semejante disparate, el Gobierno se ha lanzado a saquear grandes almacenes, obligar a vender los productos al precio que le venga en gana a la autoridad, incautar locales de negocios y detener a diestro y siniestro a quien el chavismo le ponga el sambenito de culpable. Solo en el día de ayer, la Fiscalía notificó que se habían detenido a 26 personas por acaparamiento y usura y se habían realizado 34 allanamientos de espacios comerciales, dando lugar a 73 procedimientos penales. Es el comienzo de la ruina y una escalada de la violencia institucional que promete alcanzar cotas imprevistas.
Frente a esta locura, Henrique Capriles ha pedido que la movilización popular de hoy sea escrupulosamente pacífica y no caiga en las más que predecibles provocaciones del chavismo. Frente a las justificaciones gubernamentales, el líder de la oposición ha respondido con toda justicia que “el Gobierno es el especulador”. Y con idéntico sentido común ha remachado: “Con los nuevos poderes del Gobierno no va a aparecer la leche, el papel, el pollo, la carne, la seguridad. Una ley no resuelve la incapacidad”. Es importante que la ciudadanía se sacuda el miedo y las intimidaciones y dé una respuesta masiva y pacífica en las calles como preludio de las próximas elecciones. Solo una reacción nacional de esas características puede salvar al país de la catástrofe.
TEMAS RELACIONADOS: