musica

Madonna presenta "Hard Candy"

CRÍTICA

Jueves 08 de mayo de 2008
Las manos de Timbaland y Pharrel Williams, omnipresentes en todos los tracks del álbum, se dejan notar tanto como la de la propia Madonna. Mucho bombo potente y a veces sincopado, y las atmósferas y cambios de tiempo made in "el Rey Midas" son las notas que caracterizan este nuevo y esperado trabajo. No hay que olvidar a Justin Timberlake, que también aporta su granito de arena al incluir en muchos de los temas su voz melosa.

“Candy Shop”, el primero de los cortes, suena a segundo single, por su contundencia y calidad, por su melodía y su similitud a los temas de altura del anterior elepé. “4 Minutes”, tema ya escuchado por todos, es un ejemplo claro de los que propone la artista para este su último álbum con Warner. Un ejemplo que alguna de las canciones, como “Give it 2 me” o “Incredible” parecen no seguir del todo. Y es que es no es tarea fácil editar un disco lleno de sencillos, y más aún dos seguidos.

El inconfundible estilo con el que el otro colaborador vocal en el disco, el triunfador Kanye West, rapea sobre la voz de la cantante, también aporta a “Beat goes on” un espíritu propio. Caso aparte sería “Spanish Lesson” que, a lomos de guitarra, cabalga sobre una influencia española acentuada y huele a flamenco-fusión con poco gusto.

En cuanto a letras, Madonna y sus colaboradores se han lucido, sin sorprender a nadie. Resalta la dulce y armoniosa composición de “Miles Hawai” y aún más la ironía embebida en el tema llamado “She's not me”, en el que con fino humor e indirectas se mete con 'Britneys' y 'Aguileras'. Y por si fuera poco, dando fin a los 56 minutos que dura este álbum, se pueden encontrar dos perlas, “Devil wouldnt recognize you” y “Voices”, dos temas de ritmo denso e inusuales coros: la zona chill out de la discoteca.

En resumen, Madonna vuelve a ser la que era y la que es, una reina del pop y de las pistas.