Opinión

Zapatero justifica lo injustificable

Miércoles 27 de noviembre de 2013
El ex presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, presentaba ayer “El dilema. 600 días de vértigo”, libro en el que cuenta los momentos más intensos de su última legislatura. Fiel a sí mismo, Zapatero sigue empeñado en ver una realidad diferente al resto, tal y como sucedía cuando gobernó. Decir ahora que no se percató de la crisis hasta el último momento denota bien una incompetencia palmaria, bien una capacidad fuera de lo común por faltar a la verdad.

El propio Pedro Solbes, ministro suyo de Economía, ha afirmado recientemente en otro libro que avisó a Zapatero por activa y por pasiva, aunque éste no hizo caso. Dichos avisos llegaban también a cargo de personas de su propio equipo -como David Taguas, que ya empezó sin éxito alguno a ponerle sobre aviso desde 2007- y de instituciones nacionales y foráneas, sin que causaran el más mínimo efecto.

Su nefasta gestión estuvo a punto de llevar a pique al país. Sería injusto, no obstante, obviar factores tan importantes como la recesión internacional o la burbuja inmobiliaria entre otros, aunque ello no le exime de su responsabilidad en la crítica situación que aún hoy atraviesa España. El señor Zapatero está en su perfecto derecho de decir lo que le plazca, de palabra o por escrito. Pero lo que no puede pretender es seguir justificando lo injustificable en lo tocante a su responsabilidad en la crisis tan tremenda en la que metió a España.