RESEÑA
Domingo 08 de diciembre de 2013
Nélida Piñón: Libro de horas. Traducción de Elkin Obregón Sanín. Alfaguara. Madrid, 2013. 200 páginas. 18 €. Libro electrónico: 8,99 €
“No soy fuerte ni poderosa. Tampoco estoy en la flor de los veinte años.” Con estas rotundas palabras da comienzo el particular Libro de horas de la escritora brasileña Nélida Piñón. Con un estilo poético y embellecido, Piñón plasma en el libro algunas de sus más preciadas memorias. Los dilemas, preocupaciones y anhelos de la autora se dan cita en la obra en forma de desordenadas reflexiones sobre la vida, los afectos, el paso del tiempo o los viajes. Símiles y metáforas se convierten en figuras clave de un lenguaje que inspira quietud, profundidad, transcendencia, desasosiego en ocasiones. La reflexión sobre el mismo lenguaje también está presente: “El diccionario es una cornucopia”, afirma Piñón.
La memoria actúa como eje integrador de la obra. Los recuerdos aparecen intercalados con densas observaciones sobre aquellas cuestiones que más inquietan a la autora. “Soy presa fácil de la memoria. Me habitúo a escudriñar el pasado y pasar lista a los bienes del presente”, expresa Nélida Piñón. Efectivamente, encontramos en Libro de horas una sosegada introspección en el pasado. Un pasado que se encuentra marcado profundamente por la ascendencia gallega de la escritora brasileña. Sus abuelos eran emigrantes gallegos, de Cotobade, en Pontevedra. Esta tierra, tan desconocida para ella durante su infancia, tal como reconoce, fue el origen de sus juveniles especulaciones sobre el carácter de Europa y sobre la relación que el viejo continente guardaba con América. En A república dos Sonhos ha abordado Piñón la emigración gallega hasta Brasil de sus abuelos paternos, un periplo cargado de peligros y sinsabores que la autora conoce bien. Piñón defiende su deuda cultural con Europa, puesto que desde joven conoció y amó las obras de las grandes figuras de la cultura europea: Cervantes, Homero, Velázquez, etc.
Nélida Piñón llegó a ser la primera mujer directora de la Academia Brasileña de Letras, en 1996. Además, ha recibido importantes premios dentro y fuera de su país, como el Juan Rulfo en 1995, el Premio Internacional Menéndez Pelayo en 2003 o el Premio Príncipe de Asturias de las Letras en el año 2005. Es también doctora Honoris Causa por la Universidad Nacional Autónoma de México.
El enigmático título de la obra contiene resonancias medievales, pues alude a los horarium, o libros de horas de la Edad Media. Eran manuscritos iluminados que contenían rezos o salmos. Los libros de horas eran de carácter personalizado, pues cada noble poseía su propio ejemplar. El libro de la autora es, también, profundamente personal. Además de adentrarnos en sus memorias, nos descubre sus claves de comprensión e interpretación del arte y la literatura. La visión de Piñón está cargada de un cierto idealismo bohemio: “Lo cotidiano es enemigo del artista”, afirma. Para la autora, nada inhibe más al artista que la burocracia aplicada a los sentimientos, con sus papeles, sus fugacidades diarias y sus rutinas.
Todo aquello que existe al margen de la órbita de la creación es invasor, en opinión de la escritora brasileña. Quizá por eso su libro de horas huye de lo cotidiano, de la búsqueda de la estructura y de todo elemento que inhiba la imaginación y los impulsos del alma. El Libro de horas de Piñón constituye una vía de escape de esa “burocracia de los sentimientos” y una atractiva invitación a un territorio lírico en el que los únicos habitantes son los recuerdos y memorias de una autora que expone líricamente las inquietudes de su alma.
Por Lorena Valera Villalba