Los Lunes de El Imparcial

Lucía Puenzo: Wakolda. Una historia de seducción

RESEÑA

Domingo 08 de diciembre de 2013
Lucía Puenzo: Wakolda. Una historia de seducción. Duomo. Barcelona, 2013. 224 páginas. 16 €. Libro electrónico. 9,99 €

En 1959, un hombre de origen alemán, enigmático y solitario, viaja en su automóvil rumbo a Bariloche, en la Patagonia. En el camino, el azar lo cruza con una familia germano- argentina que también viaja rumbo a las cercanías de esa bello destino turístico, por aquel entonces apenas una pequeña ciudad en la que la colectividad de origen germano vivía sus plácidas vidas en un paisaje de ensueño.

Pero una tormenta feroz obliga a la caravana a detenerse y a pasar la noche en una casilla precaria donde habitan tres jóvenes -dos varones y una chica embarazada- junto a un hombre adulto. En un marco de desolación, indigencia y sospechas de incesto, se producirá un intercambio de muñecas clave que será el eje que conducirá la trama de Wakolda. Una historia de seducción, novela de la argentina Lucía Puenzo.

Y nada más acertado que su título, porque Wakolda es una verdadera historia de seducción retorcida, pero seducción al fin. Lillith, una púber de belleza extraña apretujada en un cuerpo pequeño y dueña de una mente sagaz, juega con fuego en un tira y afloja con ese extraño hombre de hielo, un verdadero psicópata asesino que se esconde detrás de la apariencia gélida. “José”, a secas, es el nombre de pila con el que se da a conocer Josef Mengele, aquel monstruoso científico nazi que experimentaba con seres humanos y que ahora, de tan impune y al amparo de una red de complicidades filo nazis -incluida una mención de soslayo al presidente Juan Perón- se mueve de un lado al otro por los caminos patagónicos a la espera de un salvoconducto que lo lleve rumbo a un nuevo refugio ubicado en algún país subtropical cuyo clima tanto detestaba.

Dueña de una pluma ágil, Puenzo sabe lo que tiene que hacer para atrapar a los lectores en una trama de dobles discursos, perversiones, personajes oscuros y otros que, en principio parecen insignificantes, pero que a lo largo de la narración devienen piezas claves de este puzle de suspenso que no traiciona en ningún momento. Con una justa dosis de erotismo y acción, la novela de Lucía Puenzo crea un clima de perturbación atrapante que no cede en ningún momento a lo largo de sus páginas que se devoran sin solución de continuidad. Quizá el final pueda desilusionar un poco, pero el resto de la historia mantendrá a los lectores en vilo.

Un dato curioso: la autora de este libro recomendable es la directora de la película homónima que, paradójicamente, no logra alcanzar la altura narrativa de la primera. Cosas de la trasposición de lenguajes, el filme desaprovecha los claroscuros de la novela para priorizar los tiempos cinematográficos. En fin, aun cuando éste no sea el lugar para la crítica de cine, no deja de ser oportuno mencionarlo de pasada.

En resumen, Wakolda es una ficción entretenida y ágil cuya prosa es convincente y deja entrever una indagación teórica detrás de las referencias históricas y biologicistas de la trama narrativa.


Por Verónica Meo Laos