Revista de prensa
Lunes 09 de diciembre de 2013
La entrevista a Mariano Rajoy en El País, con el enigmático titular de que lo que más le preocupa al presidente del Gobierno es que Alemania sí sepa lo que está haciendo y “tenga claro adónde vamos” es uno de los platos principales en el menú de este lunes en la prensa. Las revueltas de Kiev están en todas las portadas, con una foto que ha llamado mucho la atención a los editores: la de los manifestantes europeos derribando la estatua de Lenin.
El Mundo: ”El abogado de Hacienda rechazó las facturas que salvan a la Infanta”. Amplia el diario explicando que “el jefe del servicio jurídico de la Agencia Tributaria asegura que los pagos a Torres ‘no se compadecen con las actividades que Aizoon decía realizar’”, y que “el actual director sostiene que Hacienda siempre las consideró deducibles”. Además, “la revolución proeuropea derriba la estatua de Lenin” en Kiev, y “Las ‘kastolas’ dan días libres a sus maestros para visitar a los familiares presos de Eta”. Y Fabra, que hace amigos entre la Generalidad y la Junta: “Cataluña y Andalucía han cerrado centros de salud para mantener siete canales de TV”.
Carlos Cuesta le dedica unas palabras “a los políticos ausentes” en este diario: “Sobran en mil sitios. Y faltan cuando deben estar. Es el triste resumen de una capa política incapaz de captar, ya no sólo la sensibilidad de la población, sino las propias necesidades del país. (…) Pero que nadie dude de que su alejamiento de la sociedad les pasará factura. Por estar donde nadie les llama. Y por no estar donde se defienden los valores y el papel del Estado. Cada cual labra su futuro. Y de nada servirá llorar tras ver la espalda de los votantes”.
La Razón habla del “negocio de la cúpula de UGT”, que lleva “más de diez años de media a sueldo del sindicato”, e ironiza con la “joven guardia” que quiere tomar el relevo, también veteranos sindicalistas. “La ‘Revolución azul’ toma las calles de Kiev y derriba la estatua de Lenin”, es el titular sobre las revueltas ucranianas.
Al hilo de su primera plana, editorial sobre el “sindicalismo profesional” en páginas interiores: “La ausencia absoluta de renovación durante décadas ha conducido inevitablemente a la ocupación del poder, a las malas prácticas y al descontrol paulatino. En estas circunstancias, nadie ventiló ni cuestionó una forma de actuar interiorizada de la que todos se beneficiaban, y que también pasó sin más los controles de las administraciones públicas afines, que gratificaron a la organización durante años. La UGT está bajo sospecha y con ella un sindicalismo tan arcaico como ineficaz y contraproducente para los intereses de los trabajadores. El sindicalismo socialista tiene pendiente, además de una regeneración profunda de sus estructuras, la convergencia con sus iguales europeos de mayor prestigio y respetabilidad”.
El País abre con una entrevista a Mariano Rajoy, concedida a varios diarios europeos en el marco del proyecto editorial Europa. “Lo que más me preocupa es que Alemania tenga claro adónde vamos”, dice el presidente, que también asegura que “el Estado de bienestar es un logro irrenunciable”, y que “lo peor ya pasó”. La foto es para las protestas en Kiev, que se “radicalizan”.
Almudena Grandes lamenta que con el fallecimiento de Nelson Mandela mueren muchas cosas más: “El Gobierno español lamenta la pérdida de un gran luchador por la igualdad, en un país donde el alarmante retroceso de la igualdad es presentado como un índice de prosperidad y recuperación económica por ese mismo Gobierno. Por desgracia, las nietas de Mandela llevan razón. Su abuelo se ha convertido en un objeto de merchandising, un icono comercial, una pegatina que queda bien en cualquier solapa. El género humano produce dos tipos de individuos, los que dicen y los que hacen. Mandela fue un admirable representante de las personas que se explican con hechos, y por sus hechos su nombre brillará siempre. Algunas de las reacciones que su muerte ha desencadenado son, en sí mismas, inexplicables. Y sin embargo, pocas veces las personas que dicen y no hacen han llegado tan lejos en elocuencia. Así, en un túmulo de palabras vanas, han escrito un epitafio indigno de Nelson Mandela”.
ABC dice que “la indignación se dispara en Ucrania”, y que los “proeuropeos derriban la estatua de Lenin”. Además, “Cachorros proetarras desafían a sus jefes con ‘kale borroka’”, y “UGT cobraba dos veces por mediar en el mismo ERE”.
Esperanza Aguirre escribe este lunes sobre la restauración del “espíritu” de la Constitución: “Los que piensan que es necesario reformar el título XVIII quizá deberían pensar que más importante sería restaurar el espíritu de consenso que, en esa materia, había llevado a inventar autonomías de dos categorías. (…) El espíritu que subyace en nuestro texto constitucional es la concordia. (…) Con solo una rápida mirada a las propuestas de reforma que se han barajado estos días, el asunto es verdaderamente complejo y exige que todos los políticos extremen su sentido de la responsabilidad y, sobre todo, que no jueguen con el espíritu de la Constitución, ese de caminar todos juntos con el objetivo común de hacer una España donde sus ciudadanos sean cada vez más prósperos, más libres y tengan más oportunidades”.
La Gaceta dice que “la violencia crece por la izquierda”. El diario repasa algunos de los principales incidentes que se han producido “hasta llegar al ultraje de la Complutense”.
TEMAS RELACIONADOS: