Nacional

Ibarreche propone a Zapatero que los vascos decidan su futuro

insta a una puerta abierta con eta

Viernes 09 de mayo de 2008
Ibarreche y Zapatero se reunirán el 20 de mayo en la Moncloa. El lendakari prometió enviar al presidente este documento de cinco folios con una "propuesta abierta de pacto político para la convivencia", para ser debatido entre ambos.

La propuesta de Ibarreche establece los mismos plazos que en su llamada "hoja de ruta": primero se alcanzaría un acuerdo para convocar por ambos presidentes una consulta popular el 25 de octubre -la ya anunciada unilateralmente por Ibarreche-, que serviría para ratificar por la sociedad vasca, por un lado, un "compromiso ético con el final definitivo de la violencia".

Este compromiso consiste en apostar por "un final dialogado de la violencia, si se producen las condiciones adecuadas, fundamentadas en una clara voluntad por parte de ETA de poner fin a la misma y en actitudes inequívocas que puedan conducir a esa convicción".

En este caso, se apoyarían "los procesos de diálogo con quienes decidan abandonar la violencia", dejando claro que "las cuestiones políticas deben resolverse únicamente a través de los representantes legítimos de la voluntad popular".

Por otro lado, la consulta del 25 de octubre serviría para apoyar la puesta en marcha de "un proceso de negociación política entre todos los partidos vascos, sin exclusiones".

Mediante estas negociaciones entre partidos se buscaría "un acuerdo democrático para la normalización política", que sería sometido a referéndum en la sociedad vasca, antes de que finalice el año 2010.

Las bases que propone Ibarreche para estas futuras negociaciones entre partidos son cinco: la primera, reconocer la identidad nacional del pueblo vasco. Se aceptaría así que existe una realidad "llamada Euskal Herria, que se constata en los territorios de Alava, Vizcaya, Guipúzcoa y Navarra en el Estado español y Lapurdi, Baja Navarra y Zuberoa en el Estado francés".

La segunda base para el acuerdo es que las decisiones que sobre su futuro político adopte libre y democráticamente la ciudadanía vasca serán respetadas por las instituciones del Estado. Dichas decisiones "se adoptarán, en ausencia de cualquier tipo de violencia y coacción, siguiendo las normas y procedimientos legales".

También deberá garantizarse que todos los proyectos políticos pueden ser defendidos en condiciones de igualdad de oportunidades y ausencia de coacción o injerencia, y que además puedan ser materializados si ése es el deseo mayoritario de la ciudadanía vasca.

Otra de las bases para el acuerdo es que en el futuro ordenamiento jurídico se definirán y garantizarán los derechos que pudieran derivarse de la condición nacional del Pueblo Vasco.

Por último, propone la creación de un órgano institucional común para el País Vasco y Navarra, cuyas atribuciones serían negociadas por los partidos, y que el euskera sea reconocido legalmente y utilizado como lengua oficial, igual que el castellano, en el País Vasco y Navarra.

Unión del Pueblo Navarro (UPN) e Izquierda Unida (IU) han criticado la inclusión de Navarra en el plan político de Ibarreche, ya que la refleja "una obsesión enfermiza" por esa comunidad y parece "desconocer que Navarra no es una colonia de España". UPN ha mostrado en un comunicado su "oposición total" al tiempo que pide al lendakari que "deje en paz a los navarros" pues estos en las sucesivas elecciones "han dejado claro lo que han sido, lo que son y lo que quieren ser". El escrito añade que un cargo institucional "debe actuar con respeto y lealtad hacia los demás" y sin embargo el lendakari "vuelve una vez más a insultar a los navarros" con su "extravagante intento de ordenar jurídica y políticamente lo que sólo a los navarros y a sus instituciones políticas corresponde".

En la misma línea se mantiene la Convergencia de Demócratas de Navarra (CDN), quien rechazó considera al documento de Ibarreche una "injerencia inaceptable" en la capacidad de autogobierno y en la realidad social e institucional de la Comunidad foral. "Sólo al pueblo navarro y a sus instituciones les corresponde decidir sobre su futuro", indicó la agrupación.

La mayoría de las propuestas que Ibarreche ha incluido en su documento, como el reconocimiento de la identidad nacional o el respeto a lo que decidan los vascos, se manejaron en las llamadas conversaciones de Loyola entre PNV, PSE y Batasuna durante la tregua de ETA, cuando los tres partidos se intercambiaron borradores sobre el futuro del País Vasco.

En una entrevista concedida a EITB, Ibarreche no descartó un adelanto de las elecciones autonómicas. "Creo que hay que ir paso a paso, vamos a ver lo que pasa, porque no se pueden subir las escaleras de dos en dos, porque te tropezarías". "Vamos a ver lo que pasa con el espacio de diálogo abierto y después en el pleno", apuntó.

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