En 2013 se han destruido cerca de 4.500 puestos de trabajo en medios de comunicación y más de 11.000 desde 2008. Este jueves se ha conocido un 'Informe sobre la Profesión Periodística' que trae muchas malas noticias y sólo una buena: aunque pequeños y con distinta suerte, nacen proyectos.
La
Asociación de la Prensa de Madrid (APM) ha presentado este jueves en su sede el
'Informe sobre la Profesión Periodística 2013'. Es un termómetro anual que acota el estado de las cosas en el sector. En línea con los anteriores, constata que la crisis aún no ha dejado de cebarse con los medios de comunicación. Como matiz positivo y diferenciador, el nacimiento de nuevos y llamados a un modelo de negocio que explore vías de financiación más allá de la tradicional publicidad.
Estos proyectos, cerca de 300, son fruto del desempleo, de la falta de oportunidades y también del descontento con los productos informativos actuales, según ha explicado Luis Palacio, director del informe. Un 40 por ciento de estos prevén patrocinios,
micromecenazgos o venta de aplicaciones y otros productos como forma de supervivencia. A causa también de la falta de contrataciones (para el 64,3 por ciento), el número de
autónomos sigue creciendo y se sitúa ya en el 15 por ciento entre periodistas y profesionales de la comunicación.
Pese a la llamada a la esperanza inicial, las principales conclusiones del estudio son demoledoras. En 2013 se han destruido al menos 2.754 puestos de trabajo; 4.434 si se suma el cierre de la Radiotelevisión Valenciana. Desde 2008, los datos son 9.471 y 11.151, respectivamente. Por tanto,
se han perdido más de 10.000 empleos, mientras que el número de nuevos licenciados de 2008 a 2012 es de 13.800. ¿Puede el mercado laboral absorber tal número de jóvenes? A fecha de hoy, con el actual modelo y según el informe, no.
Un 50 por ciento de los periodistas en busca de empleo cree "muy difícil" lograrlo en 2014 y un 25 no ve "ninguna" posibilidad.
El 20 por ciento de los encuestados para la elaboración del ejemplar asegura cobrar entre 600 y 1.000 euros.
El grueso de periodistas gana entre 1.000 y 2.000. Frente a esto, el 8 por ciento que supera los 3.000 y el 15 que ni siquiera alcanza los 600. La cuestión de género no es menor, pues las mujeres obtienen salarios inferiores a los de los hombres.
Hay más mujeres en medios que hombres (52,3 por ciento frente a 47,7), pero los hombres dan la vuelta a esto (hasta doblar en número a las mujeres) cuando se habla de cargos en la dirección o cúpula. Además, el número de paradas (63 por ciento) es superior casi en dos veces a la de parados.
En cuanto a circunstancias laborales, casi el 70 por ciento de los periodistas confiesa que en su empresa ha habido un ERE en los últimos cuatro años, más del 75 que ha habido reducción generalizada de salarios, cerca del 70 que los ha habido también en condiciones contractuales y un 90, que la crisis económica "está afectando al normal desarrollo de su trabajo". Para la mayor parte de entrevistados (el 49,6 por ciento),
el aumento del paro y la precariedad son el principal problema de la profesión, por delante de la falta de independencia política o económica y la mala retribución del trabajo.
No menos alarmante es el escaso concepto de los periodistas sobre sí mismos o, al menos, sobre el Periodismo que llega a manos de la sociedad. El 56,4 por ciento confía "a medias" en la información que recibe y da una nota de 5,16 al trabajo de los medios.
Puntúa la independencia con un 4 (sobre 10). Llamativo es también que sólo un 20 por ciento de los periodistas declara no haber sufrido jamás presiones para cambiar el contenido u orientación de un texto.
Por último, la publicidad. Más de lo mismo:
entre 2008 y 2012 "ha desaparecido casi la mitad de la inversión", a lo que hay que sumar los recortes realizados por las Administraciones Públicas en los presupuestos de comunicación institucional, un 62 por ciento más bajos en comparación con 2007. Carmen del Riego, presidenta de la APM, ha recordado que medios como el
Washington Post tuvieron que ser vendidos, en este caso al dueño de Amazon, "no por hacer mal periodismo". Ha explicado que otros tantos están "abocados al cierre" si no entienden este escenario donde el Periodismo sigue siendo caro pero hay que buscar otros caminos para seguir adelante.
Sus primeras palabras, aunque figuren aquí en último lugar, han ido dedicadas a
Javier Espinosa, Ricardo García Vilanova y Marc Marginedas, compañeros secuestrados en Siria y en una situación altamente delicada.