Opinión

El simposio de la vergüenza

Lunes 16 de diciembre de 2013
La convocatoria de la consulta ilegal a mediados de semana eclipsaba en parte la celebración de un simposio cuyo nombre era toda una declaración de intenciones: “España contra Cataluña”. Sufragado con fondos de la Generalidad -es decir, con dinero de todos los españoles-, sus organizadores han pretendido disfrazar de “rigor científico” lo que no era sino un ejercicio de resquemor nacionalista, falaz y torticero.

Si ya de por sí el discurso del nacionalismo en general es totalitario y excluyente, aquí se añade el agravante de la confrontación; máxime, en un tema tan delicado y en mitad de clima de tensión que han originado Artur Mas y Oriol Junqueras. Por si había alguna duda del apoyo institucional, el propio Francesc Homs fue el encargado de inaugurar el simposio, refiriéndose a los que se oponían a su celebración como “gentes que sólo buscan la liquidación de Cataluña”.

La libertad de expresión es un derecho fundamental consagrado en la Constitución. Bajo ese paraguas entra igualmente la libertad de cátedra. En base a ello, cualquiera que desee realizar un trabajo con rigor científico acerca de un determinado tema -por ejemplo, la historia de Cataluña; por lo demás, apasionante- tiene perfecto derecho a hacerlo. Pero que historiadores como Joseph Fontana se presten al aquelarre nacionalista con ribetes pseudoacadémicos no tiene un pase. Dicho lo cual, tampoco es de recibo la idea de Alicia Sánchez Camacho de contestar con un “contrasimposio”. El entorno universitario no está para semejantes frivolidades, y el estado de crispación que vive el país, tampoco.