Opinión

Un, dos, tres… responda otra vez

Pedro J. Cáceres | Domingo 22 de diciembre de 2013
Si pueden o si quieren.

De uno en uno, por los dos pitones, muy distintos, que marca la actualidad…y ligados, muy ligaditos.

Va para la docena de jornadas que todos nos sorprendimos con la decisión de 5 figuras del torero pidiendo a La Real Maestranza el cese de sus inquilinos: o ellos o nosotros.

En seguida hubo un “primer aviso” para la reconciliación previo perdón tras las disculpas públicas de Eduardo Canorea.

Una semana después del sobresalto de sobremesa del día 12 (el pasado jueves) la Directiva de la ANOET (Asociación de Empresarios) se reunía en sesión extraordinaria que -aunque algunos entendían era para analizar el Plan de Fomento del Ministerio de Cultura, expuesto horas antes- fue casi monográfica para trazar la estrategia empresarial ante la ofensiva de 5 toreros.

Afortunadamente no hubo resolución en cuanto a estrategia alguna. Sí apoyo a la Empresa de Sevilla, no entrar en las formas en que, en su día, se pronunció Eduardo Canorea y, dicen los toreros, fue la gota que colmó el vaso y sí ratificar que el fondo de su discurso es el que viene manteniendo la “patronal” para dar una solución de viabilidad y estabilidad al sector.

Fue el propio empresario de La Maestranza el que no quiso, en momento alguno, someter a sus colegas a una defensa numantina corporativa.

“Segundo aviso”: los empresarios hacen suyas las disculpas de Eduardo Canorea y claman y reclaman una reunión en la cumbre (la cumbre es la cumbre) para acercar posturas, conciliar intereses y todos unidos buscar una salida que garantice el futuro de La Fiesta. Tendieron su mano.

El “tercer aviso” no llegará. Es el que correspondería al pronunciamiento de la Real Maestranza sobre su respuesta respecto de las exigencias, sí o sí, de las 5 figuras.

“Ni lo ha habido –va para 10 días- ni se le espera”.

Si bien, se sabe, que los propietarios de El Baratillo “ni pueden ni quieren” prescindir de sus empresarios.

Mientras tanto hay tiempo, pero corre.

En una historia sin precedentes todo es tan particular que pudiera ser la primera vez en que a 5 toreros, de una tacada, les echen el toro al corral sin asomar el pañuelo verde.

Canorea comunicó que feria habrá y que reitera la invitación pública que acompañaba a sus disculpas “las puertas de esta plaza están abiertas a todos ustedes”

Un, dos, tres…respondan esta vez (los toreros), aunque sea pasados “los turrones”.

Si quieren, o si pueden: Deber, deben; al menos pronunciarse: conciliación o “sostenella y no enmendalla”.

En grupo, uno a uno con libertad de voto; solos o en compañía de otros.

Otro asunto.

El Plan de Fomento elaborado por el Ministerio de Cultura con la colaboración de representantes de todos los sectores, activos y pasivos, del espectáculo.

Gratamente insólito fue testar la implicación del mismísimo Ministro en dicho plan y su presencia en el acto que no resultó nada testimonial y sí de compromiso en una sesión en que Enrique Ponce (que no es representante sindical , ni gremial, ni de ningún “trust” de los toreros) sí encarnaba –implícitamente, pero diáfano- la figura del imprescindible coprotagonista del espectáculo; como Carlos Núñez era la cabeza, la voz y el voto de los ganaderos en condición de Presidente de los mismos: éste sí.

El G-5, las figuras que retan a los maestrantes y mientras tanto vetan Sevilla, ni estuvieron ni argumentaron su ausencia. Tampoco era necesario, por no obligatorio, pero se intuye la “ley del silencio” y el “apartheid” de tan selecto e influyente grupo: “fuenteovejuna” y ni “uno de los nuestros” por libre.

Parece haber compromiso de sangre para robustecer la musculatura de la “logia”.


El PLAN es exhaustivo. Muy trabajado.

No es una ley. Luego exime de su cumplimiento a aquellos que no lo quieran asumir total o parcialmente.

Son una serie de recomendaciones, con la autoridad moral de quienes han trabajado en su confección, pero ni está dotada de presupuesto público para su desarrollo ni de normas imperativas que obliguen a sectores con intereses encontrados.

El plan busca un consenso amplio y general apelando a la responsabilidad de las numerosas partes implicadas para elevar el desarrollo del espectáculo, su normativa y las relaciones de distinto matiz entre los intervinientes a la categoría de “NORMAL”.

¡Gentes “del toro”!.....

…Un, dos, tres, respondan ésta vez. Si quieren.

Poder pueden y deber es su responsabilidad.

¡FELIZ NAVIDAD! A TODOS (y cuando escribo a todos, es todos; de corazón)