Domingo 29 de diciembre de 2013
El colectivo de presos de EPPK hacía ayer público un comunicado en el que decía reconocer “el sufrimiento y daño multilateral generados como consecuencia del conflicto”. Hay quien ha querido ver en esta frase un giro copernicano en los presos de ETA, cuando realmente es más de lo mismo. Siendo verdad que la frase antes citada puede inducir a una asunción de responsabilidad por el enorme daño causado, no es menos cierto que el resto del comunicado disipa las dudas en este sentido, y no precisamente para bien.
Referirse al conjunto de la actividad terrorista -con casi un millar de víctimas mortales- como “actividad política” es sumamente revelador de cómo entienden los presos de ETA su comportamiento durante estos años. Pedir “la vuelta escalonada a casa de los presos y presas políticos” e insistir en el carácter “multilateral” del denominado “conflicto” es más de lo mismo; así como también las alusiones a una “solución democrática”. Cuesta entender, pues, el optimismo manifestado por PNV y PSE, empeñados en ver lo que no es más que una nueva operación cosmética de la banda terrorista.
En ninguna parte del comunicado se pide perdón por los casi mil asesinatos cometidos. Tampoco se habla de la disolución de ETA ni de la entrega de armas, aspectos todos ellos fundamentales. Los presos de ETA saldrán de prisión cuando hayan cumplido con sus respectivas condenas. Lo contrario sería tanto como legitimar sus acciones. Y no hay tal “multilateralidad”, por cuanto sólo ellos han causado muerte y dolor. Y el comunicado en cuestión no aporta nada en este sentido.