en la frontera
Domingo 29 de diciembre de 2013
FRANCISCO, en sus palabras en la Plaza de San Pedro y antes del rezo del Angelus, ha reivindicado la simplicidad de la vida de la familia de Nazaret, “una comunidad de amor y perdón recíproco" y ha pedido recordar las tres palabras clave para vivir en paz en familia: “permiso, gracias y perdón”.
Este domingo, en la fiesta de la Sagrada Familia, el Papa se ha dirigido a los exiliados, que como José, María y Jesús debieron huir a Egipto. “José, María y Jesús experimentan la condición dramática de los prófugos, marcada por la incertidumbre y el malestar”, ha dicho FRANCISCO, que ha recordado como “desgraciadamente, día tras día los periódicos y la televisión dan noticias de prófugos que huyen del hambre y la guerra, y otros peligros graves, en busca de una seguridad y un vida digna para sí mismos y su propia familia”. El Papa también ha hablado de los “exiliados escondidos”, esos que “pueden existir dentro de nuestras propias familias, los ancianos por ejemplo, que a veces son tratados como una presencia molesta. Muchas veces pienso que un signo de cómo funciona una familia es ver cómo tratan a los niños y a los ancianos”.
FRANCISCO ha recordado, también, las celebraciones, que con motivo de la Jornada de la Familia, se estaban celebrando en Nazaret, Barcelona, Loreto y Madrid. No ha habido palabras especiales para el acto de la Plaza de Colón, en la capital de España, como ha sucedido en otros años, y que ha estado presidido por el Cardenal Arzobispo de Madrid, Rouco Varela, al que han acompañado, entre otros, el Cardenal Cañizares, y arzobispos y obispos, en menor número también que en otras ocasiones, y el nuevo Secretario General de la Conferencia Episcopal Española,. José María Gil Tamayo.
El Arzobispo de Madrid, en la homilía de la Eucaristía, ha hecho hincapié en la “solidaridad que está demostrando la familia en estos momentos de crisis” y que “la Iglesia necesita a la familia para evangelizar”. El Cardenal Rouco Varela ha anunciado el envío de cien familias, que estaban presentes en el acto, a varios países para llevar a cabo su labor misionera. Otro de los grandes protagonistas ha sido Kiko Argüello, fundador del camino neocatecumenal, que ha llevado a miles de personas al acto y que ha animado a esa labor misionera.
Una Fiesta de la Familia en Madrid con mucho sol y menos presencia, como decíamos, que en otras ocasiones, pero en la que todos han estado, hemos estado, pendientes de las palabras del Papa: PERMISO, GRACIAS Y PERDÓN.
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