Opinión

La marcha del PNV

Domingo 12 de enero de 2014
Las calles de Bilbao fueron ayer escenario de una nueva manifestación de fuerza de ETA. A la convocatoria hecha por su brazo político se unió el PNV quien, con su actitud, volvía a dejar claro una vez más que su lugar está junto a los verdugos en lugar de con las víctimas. Nada nuevo, por otra parte. Al nacionalismo vasco no le viene mal que sean sus “colegas” catalanes los que se están desgastando con el órdago secesionista. Ellos siguen muy de cerca los acontecimientos, ya que los fines que persiguen son los mismos, y en base a ello irán dando pasos.

Los emprendidos ayer al lado de la izquierda abertzale retratan fielmente el espíritu del actual PNV. Un PNV que hasta la fecha se había negado en participar en manifestaciones cuyo único lema era “ETA no”, pero que ahora no duda en apoyar a quienes tanto daño han hecho al conjunto de España, Euskadi incluida. Los nacionalistas vascos no están dispuestos a que se escenifique la derrota de la banda tersita, y parecen empeñados en volver a surtir de balones de oxígeno a su brazo político para que cobre protagonismo en las calles.

Hubo tiempos -no muchos, es cierto- en los que parecía haber una cierta sensación de responsabilidad en el PNV, y dirigentes de la talla de Josu Jon Imaz eran capaces de mantener un discurso inteligible. Ayer, como en los últimos tiempos, los Josu Erkoreka y Joseba Eguíbar de turno pusieron de relieve el rumbo emprendido por el partido. Un rumbo que no se sabe muy bien dónde conducirá, pero si junto a quién, el brazo político de ETA.