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Margarita Márquez: "El protagonista no fue la clase obrera"

entrevista

Sábado 10 de mayo de 2008
¿Existe algún paralelismo entre la situación actual (precariedad en el empleo, guerra de Irak, problemas en el ámbito universitario en relación al Proceso de Bolonia…) y las revueltas parisinas de mayo del 68? De ser así, ¿existe riesgo de una revuelta similar? ¿El noviembre violento de la “banlieu” de París en 2005 fue lo más parecido a ese “hartazgo” popular?
El 68 francés –más bien su primera fase, la universitaria- es parte de un movimiento internacional de los países industrializados y que representa el rechazo frontal —por parte de la juventud del baby-boom— a una sociedad consumista, hipócrita y conformista. Un rechazo espontáneo que surge antes (Berkeley, en 1964-5, contra la guerra del Vietnam, Ámsterdam, 1966) o después (Río, Tokio, México) por todas partes. La sensación de malestar difuso lo invade todo.



¿Qué parte de rebeldía contra la autoridad familiar, laboral, política tuvo parte de culpa en la revuelta?
Se asistía a una crisis de civilización. Pero no era un malestar consecuencia de la modernización económica de la edad de oro de la guerra fría (1945-75), sino una crisis que respondía a un patrón cultural de los países desarrollados. Los valores tradicionales son rechazados; la autoridad familiar, profesoral o patronal es contestada; el prestigio de las ideas de izquierda heterodoxas —anarquismo, maoísmo, castrismo— alcanza todo su apogeo.

¿Qué queda hoy de los valores que provocaron las revueltas de mayo del 68 en París? ¿Hay que “liquidar” mayo del 68, como propone Sarkozy?
Mayo del 68 constituyó un hito fundamental. Se asistió a una crisis cultural, política y social de una extraordinaria virulencia, al mismo tiempo paradójica, puesto que la crisis se producía sin que hubiese ni crisis económica ni paro, en medio de ese largo período de auge económico que se llamó los treinta gloriosos. El 68, que desde el comienzo se autoproclamó origen y originario, constituye un movimiento social nuevo, que surge no de los márgenes de la sociedad, sino del centro, de las clases medias. El protagonista de mayo no fue la clase obrera, aunque desempeñara un papel principal.


¿Había una posibilidad real de no terminar en fracaso? ¿El refuerzo de De Gaulle en las elecciones anticipadas supuso el fin definitivo de un movimiento intenso pero fugaz?
El fracaso no fue debido al refuerzo de De Gaulle. Las dos crisis principales –la estudiantil y la social- no llegaron nunca a fusionarse. Estudiantes y obreros no coincidieron más que en el tiempo. La lucha de los estudiantes carecía de un proyecto común. La huelga obrera tampoco estuvo apoyada por una fuerza vertebradora que reforzara las bases de la protesta

¿Significó la última utopía que vivió una sociedad capitalista? ¿El desencanto posterior sería ya definitivo?
El 68 implica un cuestionamiento de la izquierda tradicional, de sus valores y de su comportamiento burocráticos. Además El 68 provoca una reevaluación de lo privado: el derecho a la libertad, en teoría ilimitado pero hasta ahora socialmente circunscrito a la economía, la política o el saber, se extiende a las costumbres y alcanza el ámbito de lo cotidiano. El 68 no fue una simple revolución sin revolución, un movimiento de comunicación antes que un enfrentamiento social e ideológico, que abriría la era narcisista, apática y desideologizada. Contra el conformismo reaccionó precisamente el 68. Otra cosa distinta es que acabe generando después otro conformismo.



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