Nacional

Así será el paso de la consulta catalana por Madrid

Se tramitará y votará en marzo, con un rechazo del 90 por ciento, según las previsiones

Viernes 17 de enero de 2014
Artur Mas y Oriol Junqueras se desprenden por un tiempo de su criatura para que se examine en Madrid. Uno y otro saben que no hay opción alguna de aprobado. Aún así, Nùria de Gispert, presidenta del Parlamento de Cataluña, ha enviado ya a Jesús Posada, su homólogo en las Cortes, la petición de que el Congreso acceda a transferir a la Generalitat la competencia de poder preguntar a los ciudadanos. El documento viaja desde Barcelona con un 64 por ciento de respaldo de sus representantes.

Lo que Mas y Junqueras han hecho es sencillamente armarse de moral y argumentos gracias a los apoyos cosechados (algunos de ellos desde el PSC) y agotar la vía legal. A partir de ahora, su principal proyecto, ya en terreno desfavorable, tiene todas las papeletas para estrellarse en la Carrera de San Jerónimo. La estimación, contando con la habitual disciplina en los partidos, que tan sólo podrían saltarse una vez más diputados socialistas catalanes, es que un 90 por ciento del Congreso rechace la demanda.



¿Cuánto tiempo estará en los cajones y cuándo será discutirá y votada? La burocracia de la Cámara Baja situaría esta fecha no antes de septiembre. El texto se pone en la cola de otros provenientes de parlamentos autonómicos, cinco en estos momentos. Si se añade a esto que se tramita uno al mes y que hay un largo parón en verano, el calendario sitúa muy cerca el debate y la supuesta consulta, programada para el 9 de noviembre. Sin embargo, CiU, ERC e ICV no van a permitir tal retraso.

Conscientes de cuál será la respuesta del Parlamento y de que necesitarán un periodo posterior más o menos amplio para levantarse y cambiar de estrategia, y sabedores también de que el reglamento lo permite, estas formaciones harán suya la petición dentro de sus cuotas para presentar iniciativas. El turno de CiU es en marzo, de forma que este mes se prevé clave, o al menos de arranque, pues la proposición deberá pasar por la Mesa y más tarde por el propio Gobierno, que tendrá 30 días para pronunciarse.

En realidad, el Ejecutivo tiene la decisión tomada desde el comienzo. Falta por ver el juego de plazos que establece, si quiere quitárselo rápido de encima o desesperar a quienes esperan premura. Es probable también que Mas y Junqueras sepan ya qué hacer o decir cuando la consulta regrese maltrecha de la capital. En caso de seguir adelante, ya no sería por los cauces legales.

TEMAS RELACIONADOS: