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Siri Hustvedt: Vivir, pensar, mirar

RESEÑA

Domingo 19 de enero de 2014
Siri Hustvedt: Vivir, pensar, mirar. Traducción de Cecilia Ceriani. Anagrama. Barcelona, 2013. 414 páginas. 21,90 €. Libro electrónico: 15,99 €

El ensayo como género literario conserva plena vigencia y es una forma de expresión que tiene la ventaja de combinar el estudio científico con una mayor libertad de exposición de las ideas y conclusiones. En el caso presente, la escritora de origen noruego, casada con Paul Auster, presenta un conjunto de ensayos que ha publicado y expuesto en conferencias durante los últimos años, aquí reunidos bajo tres conceptos bien articulados: vivir, pensar y mirar.

En los tres capítulos se entremezclan textos eruditos con otros más convencionales, artículos que son propiamente ensayos con algunos que parecen verdaderas investigaciones, con actualización bibliográfica, citas y publicaciones previas en importantes revistas especializadas.
Las cuestiones tratadas son de gran valor y diversidad: desde asuntos sicológicos y siquiátricos hasta literarios, filosóficos e históricos, pasando por el arte, la pintura o la fotografía. Es evidente que, después de leer el libro, vemos que tiene una estructura temática polifacética y que la autora -con su actitud abierta e intereses múltiples- procura huir de esas “islas de pocos privilegiados”, que denuncia en uno de sus textos.

El primer capítulo “Vivir” se refiere a temas variados como la moralidad, la migraña (que ella sufre de manera sistemática), el deseo, el juego, sus padres y los orígenes escandinavos de su familia. “Pensar” aborda temas humanistas de gran interés, como la historia, la lectura, las novelas o el clima verbal contemporáneo. “Mirar”, finalmente, se detiene en asuntos de arte, algunas obras y exposiciones, además de artistas que aprecia o sobre los que ha trabajado.

En el transcurso del libro aparecen aquellas fuentes intelectuales sobre las que ha bebido en su trayectoria intelectual. Quizá Freud el más importante de todos, pero también Nietzsche, variados sicólogos y siquiatras (especialmente norteamericanos), escritores famosos y otros menos conocidos, artistas como Goya y algunos que no han alcanzado fama universal.
El libro, en conjunto, es valioso. No solo porque incorpora una treintena de ensayos de calidad sobre temas diversos, sino porque esa misma diversidad los hace atractivos para públicos diferentes, no interesados en la excesiva especialización, sino en una visión de conjunto de los temas contemporáneos.

El interés por la siquiatría, el funcionamiento de la mente, las formas de conocer, observar y comprender (una persona, una obra de arte, una novela), resultan atractivos para los que están más lejos de esas disciplinas. Aunque algunos de los textos pueden resultar más abstrusos, se valora el esfuerzo de la autora para presentar los temas de manera accesible para un público no especialista.

Un texto particularmente sugerente es “La verdadera historia”, que desarrolla el tema de las autobiografías y la memoria. Cuando ella escribe el original, y también hoy, la escritura autobiográfica ha tenido un enorme auge, una forma de escritura que combina la historia (propia o donde el autor ha participado), la novela (ya que muchas buenas memorias se leen como tales), con la debilidad de que muchos de estos textos son “falsos o parcialmente falseados”, en parte porque el mercado así lo permite y por exigencias editoriales. No está de más mencionar los matices biográficos incluidos en las novelas, como ocurre en un detalle de la obra de Proust que explica Hustvedt de manera clarificadora.

Otro texto de permanente actualidad es “Notas críticas sobre el actual clima verbal”, que se refiere a la manipulación del lenguaje con propósitos ideológicos. Se puede llevar a cualquier momento político contemporáneo, pero la autora se concentra en la situación norteamericana después de las Torres Gemelas, cuando el lenguaje del patriotismo y de la idea de la libertad en la práctica significaba reducir las expresiones alternativas dentro de los Estados Unidos, como si una visión distinta -sobre la guerra, sobre cómo enfrentar el terrorismo o incluso sobre la posición del Gobierno de Bush- fueran necesariamente contrarias a la patria o a la libertad.

Una lectura atenta ilustra que en estos artículos no se habla de política o de historia simplemente, como no es pura literatura cuando se analizan libros y escritores. Siri Hutsvedt combina sus conocimientos sicológicos para abonar los temas que trata y por eso al lado de los Gobiernos aparece el miedo, junto a las autobiografías están los recuerdos de infancia, detrás de una pintura hay una vida que la produce. Un libro muy interesante, diferente e ilustrativo de la cultura del siglo XXI.

Por Alejandro San Francisco

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