Alberto Pérez Castellanos | Sábado 01 de febrero de 2014
No entiendo mucho de fútbol, pero como la gran mayoría de nosotros sí que sé bastante de una enfermedad que a todos nos toca afecta de cerca. Luis Aragonés ha fallecido víctima de una leucemia a los 75 años. Otra vez el cáncer, otra vez esa dolencia que llega a todos por igual y nos recuerda con insistencia la fragilidad del ser humano. Pero ante esta vulnerabilidad está la fortaleza de quienes, como este madrileño, la hacen frente hasta sus últimas consecuencias para que el recuerdo que tengamos de estas personas que lo sufren sea su esfuerzo y su legado.
El de este ‘sabio de Hortaleza’ puede gustar más o menos o, como en mi caso, pasar más bien desapercibido, pero no debe ser tomado en vano. Aragonés fue un personaje mediático y controvertido, querido y odiado, criticado y alabado… pero ¿no es algo que podemos aplicar a casi todos nosotros? Lo que creo que le hace más especial y el principal rasgo por el que será recordado es por ser íntegro y mantenerse firme en sus convicciones.
El jugador y entrenador de fútbol se caracterizó por su carácter fuerte y brusco, no dar su brazo a torcer e incluso por sus polémicas constantes con compañeros, aficionados y periodistas. Como suele ocurrir cuando alguien triunfa, todas esas luchas se empezaron a recordar con cierto cariño cuando Aragonés llevó a la selección española de fútbol a la victoria en la Eurocopa de 2008, y me alegro por ello. Me da igual que aquellos que primero criticaron y después aplaudieron lo hagan por triunfalismo u oportunismo, no me importa el porqué. Nunca me ha gustado que la sinceridad y vehemencia excesivas se confundiesen con la falta de respeto.
Sé que alguien que no sigue el fútbol puede no ser tomado tan en serio como otros, pero creo que sí puedo señalar a Luis Aragonés como ejemplo de varias cualidades que cada vez son menos habituales. ‘El sabio de Hortaleza’ supo tratar y reunir a un gran grupo de deportistas en numerosas ocasiones, lidiar con polémicas (muchas veces absurdas) y saber dejar su profesión cuando tuvo que hacerlo; y todo porque, ante todo, creo que ha sido una de las personas más claras y sinceras que ha dado el deporte español.
TEMAS RELACIONADOS: