Javier Santiago Vélez | Miércoles 05 de febrero de 2014
Uno de los defectos más extendidos entre los seres humanos es el de generalizar, el hacer de un caso concreto, una generalidad. Y como no podía ser diferente, esto ocurre también en el ámbito político.
Una y otra vez, se escucha en tertulias televisivas o en conversaciones esporádicas de la calle “los políticos roban”, “los políticos son unos vividores” o “la política esta corrupta”.
¿Por qué dicen esto? ¿Por qué generalizan injustamente?
En España, el 95% de los políticos son alcaldes y concejales, concretamente 68.230, de un total de 8116 municipios. De esos, 7700 tienen menos de 20.000 habitantes.
¿Cuál es el sueldo de los alcaldes y concejales de los 7700 municipios de menos de 20.000 habitantes que hay en España? (el 90% de políticos de este país)
La respuesta es clara y contundente, no tienen sueldo. Sólo cobran 20, 30, 40, 50 o 60 euros por pleno. ¿Cuántos plenos hay al año? De 4 a 8. Por lo tanto, estamos hablando que su retribución anual va de 80 euros a 480 euros (estimación).
Como en toda generalidad, hay excepciones… alcaldes con sueldos estratosféricos… alcaldes con líos urbanísticos…etc. Pero no dejan de ser la excepción.
La infamia sobre esto no queda aquí, ya que de esas retribuciones anuales, hay que quitarles lo que se gastan en su labor municipal. Estoy hablando, de kilómetros y kilómetros en reuniones o en visitar sus pueblos, facturas telefónicas… etc.
Por todo ello, podemos decir que el 90% de los alcaldes y concejales de nuestro país, no ganan nada por desempeñar su labor, todo lo contrario, en muchos casos, lo pierden. Con esto, validamos otro mito, es muy difícil ser alcalde y concejal de un municipio de menos de 20.000 habitantes si no se tiene un trabajo (o pensión) con la que poder vivir.
Todo esto hace que podamos entender el por qué en la mitad de nuestros pueblos, los alcaldes (que le dedican una dedicación casi exclusiva al cargo) son jubilados, a los que su pensión les permite vivir y tienen libre todo el tiempo del mundo para poder ejercer su labor al frente del consistorio.
A mí cuando me preguntan, ¿cuál es el político en el que me fijaría? Yo contesto que sin duda los alcaldes y concejales de los 7.700 municipios de menos de 20.000 habitantes. Y el motivo es bien sencillo, porque son los que hacen la política de verdad, la política de calle. En su día a día están rodeados de sus vecinos (votantes), a los que conocen. Escuchan a pie de calle sus quejas y peticiones.
Mención aparte merecen las elecciones municipales en esas localidades, elecciones voto a voto, casa a casa exponiendo su proyecto, convenciendo votante a votante, esa es sin duda, la verdadera esencia de “hacer política”.
En definitiva, como he expuesto con anterioridad, los alcaldes y concejales de nuestro país (en su inmensa mayoría) ni si quiera tienen sueldo, y en muchos casos, pierden dinero en el desempeño de su labor, Excepciones hay, como en todos los ámbitos, pero no se puede generalizar ya que son casos concretos. Es injusto criticar al político, ya que el 90% de ellos, no cobran por su labor, y lo único que hacen es preocuparse porque en sus pueblos se viva lo mejor posible.
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