Opinión

El 25 aniversario de la Mesa Redonda polaca

Izabela Barlinska | Jueves 13 de febrero de 2014
En febrero han pasado 25 años desde las negociaciones de la Mesa Redonda en Polonia que dieron comienzo al cambio del sistema comunista a la democracia. El 6 de febrero de 1989 el gobierno comunista y la oposición, los políticos de dos campos hostiles, se reunieron para discutir cuestiones muy complicadas : el cambio del sistema político y económico, las elecciones libres, la censura, y las libertades civiles. Las dos partes estaban agobiadas por las experiencias dramáticas de los últimos años, y sospechaban una de otra, odiándose profundamente, pero convencidas de que tenían que llegar a un acuerdo. Por supuesto, cada una de las partes trató de ser más astuta que su enemigo, que se convirtió de forma inesperada en su socio.

Solidaridad quería entrar a la “gran política” para ganar una posición desde la cual podría conseguir otras libertades y metas democráticas. El gobierno comunista quería hacer Solidaridad co-responsable de la marcha del país, involucrar a la oposición en los problemas sociales y en la crisis económica, y también evitar las acusaciones de ser culpable por el pasado.

El éxito de las negociaciones se debió en gran parte a que la oposición moderada consiguió mantener a los radicales lejos de los acontecimientos. Se logró una victoria sin precedentes en la historia, una "refolución" de acuerdo con una fórmula bien conocida de Timothy G.Ash, que resumió de esta manera los cambios revolucionarios en Polonia llevados a cabo por la evolución. Una transición de terciopelo del comunismo a la democracia.

Las deliberaciones y las resoluciones de la Mesa Redonda siguen siendo criticadas por los que la consideraron como la conspiración, un contrato entre los comunistas y parte de la oposición. Algunos todavía exigen una descomunistización y la ilustración entendida como la destrucción de las estructuras e instituciones antiguas, la expulsión de la vida pública de las personas del antiguo régimen, y juicios para los culpables de los actos antes de1989. Sin embargo, la mayoría de los polacos, como el tiempo ha demostrado, aceptó y comprendió el espíritu de aquel acuerdo histórico.

Y aunque actualmente se han establecido nuevas divisiones políticas y desacuerdos en la vida política de Polonia, la importancia del compromiso de aquella Mesa Redonda es innegable. En cierto sentido, las negociaciones de 1989 pueden servir de ejemplo también hoy cuando estamos viendo los intentos en Ucrania de llegar a un entendimiento y un clima de confianza entre el gobierno y la oposición para encontrar un compromiso y evitar una sangrienta guerra civil.