Nacional

Rajoy desactiva polémicas antes del debate sobre la Nación y se guarda una sorpresa

El Consejo de Ministros aprueba un plan anticorrupción cuatro días antes de la cita

Sábado 22 de febrero de 2014
El Gobierno ha logrado desactivar en los últimos días algunas de las principales polémicas que amenazaban su victoria en el inminente debate sobre el estado de la Nación. Lo ha hecho con el anuncio de un férreo control a las cuentas de los partidos y de los cargos públicos, rebajando el tono en materia de aborto, publicando los vídeos de Ceuta o tumbando junto a la mayor parte de formaciones el plan soberanista de Artur Mas en el Congreso. Además, Mariano Rajoy cuenta con un as en la manga: desvelará la bien guardada hasta la fecha "reforma fiscal integral".



Este Martes y miércoles se celebra el Debate de Política General sobre el Estado de la Nación. Ha transcurrido un año ya del precedente, cuyo asunto central fue la corrupción -acababa de estallar el caso Bárcenas en la prensa- y con un Alfredo Pérez Rubalcaba que, contra los pronósticos, no logró superar a Mariano Rajoy. Entonces, el presidente del Gobierno se comprometió a legislar en pro de la transparencia y contra los tramposos. No es casualidad que el Consejo de Ministros inmediatamente anterior a la cita de 2014, celebrado este pasado viernes, aprobara una serie de medidas encaminadas, reza el discurso oficial, a la "regeneración democrática".

Entre ellas, la regulación del ejercicio del alto cargo, con un mayor control sobre su patrimonio antes, durante y después de la ocupación política y sobre sus actividades más allá de los lugares de poder. También la estricta fiscalización de las cuentas de los partidos, la prohibición de beneficiarse de la condonación de sus deudas o la publicación en sus páginas web de los donantes y acreedores. El Ejecutivo se adelanta a los acontecimientos y se arma con una respuesta a todas las acusaciones de opacidad o "saqueo", como pudo escucharse de la oposición en un reciente Pleno. El episodio Francisco Granados no entraba en los planes, pero la dimisión alivia las posibles sacudidas desde la bancada rival.

Inevitable será la discusión sobre el aborto, aunque se desconoce si habrá cuerpo a cuerpo dialéctico, argumentos, o los ataques recibirán como réplica alusiones al pasado o evasivas, sin entrar en el fondo de la materia. Así sucedió en la sesión de control del miércoles. Alberto Ruiz-Gallardón se muestra dispuesto por primera vez a dialogar sobre los controvertidos supuestos de la ley. Otro punto caliente es Ceuta, aunque con menor intensidad desde la publicación de los vídeos de la tragedia. Interior se cubre las espaldas. Pese a esto, la izquierda pedirá la cabeza de los responsables de la Delegación del Gobierno en la ciudad autónoma, de la Guardia Civil y, salvo el PSOE en este último caso, la del ministro.

Los partidos catalanes centrarán sus intervenciones en la consulta. Someterán a votación propuestas de resolución de respaldo al proceso soberanista, han adelantado CiU, ERC e ICV. No han dado marcha atrás pese a que este jueves el Congreso dio la espalda mayoritariamente, PSOE incluido, a las pretensiones de Artur Mas. Rajoy se servirá de ese rechazo como escudo frente a los portavoces nacionalistas.

Se desgranará la reforma fiscal
Esta y el resto de propuestas se debatirán y votarán el jueves, según el calendario de la Cámara Baja. Será el final de tres jornadas que arrancan el martes a las 12:00 horas con el discurso inicial del presidente. Pausa para comer y a las 16:00 toma la palabra el líder del principal partido de la oposición. Cada grupo tendrá 30 minutos en el estrado y otros 10 de réplica a un Rajoy que podrá contestar "de manera aislada o conjunta" a todos "sin límite de tiempo". El miércoles a las 09:00 será turno de aquellos que se quedaran fuera en la primera jornada, con un previsible intenso intercambio entre el jefe del Ejecutivo y Rosa Díez.

Cubiertos algunos flancos débiles, Rajoy también cuenta con ases bajo la manga para hacerse con los titulares centrales en la prensa. Guarda con recelo y desde hace algunos meses una "reforma fiscal íntegra" de la que sólo ha desvelado que habrá rebaja de impuestos y una "simplificación tributaria", en palabras de Soraya Sáenz de Santamaría. Es el debate del ecuador de mandato y el presidente quiere venderlo como el de punto de inflexión entre los esfuerzos y el crecimiento. Se volverá a escuchar el "lo peor ya ha pasado".

A la espera de conocer vencedores y vencidos, es tradición determinar quién se impone, aunque siempre subjetivo, es probable que el ciudadano, también espectador de la teatralización que supone un evento así, desee algo más que una versión extendida de una sesión de control al Gobierno. Pero para eso, como para el resto de incógnitas, no queda otra que esperar.

TEMAS RELACIONADOS: