Opinión

Narcotráfico, Democracia y Estado de Derecho en México

Juan Federico Arriola | Lunes 24 de febrero de 2014
El sábado pasado, 22 de febrero de 2014, fue detenido en Mazatlán, Sinaloa, Joaquín “Chapo” Guzmán, narcotraficante de peso y tiempo completos, prófugo de la justicia mexicana y uno de los delincuentes más peligrosos que ha tenido México.

En cierta manera, se parece al desaparecido narcotraficante colombiano, Pablo Emilio Escobar: generoso con su gente, hábil en los negocios ilícitos y un retador frente a Estados Unidos.

En enero de 2001, Guzmán escapó de una cárcel de “máxima” seguridad, cuando comenzaba el gobierno de Vicente Fox. Hoy este ex presidente mexicano que quiere convertirse en empresario de marihuana, -si llega a despenalizarse su tráfico- está en la mira de los medios. No hay que olvidar que Fox llegó a la presidencia de la república mexicana, de la mano del Partido Acción Nacional, al que ha traicionado al mostrar sus simpatías con el PRI –al que criticó muchísimo- y con el gobierno de Peña.

¿Por qué está en la mira de los medios? Porque hay investigaciones periodísticas, que tienen como hipótesis, que Fox y algunos de sus colaboradores se corrompieron al permitir que Guzmán fuera sacado de la prisión ubicada en el Estado de Jalisco. El gobierno de Fox fue totalmente incompetente en la lucha contra el narcotráfico.

Pero no sólo Fox, también su sucesor, Felipe Calderón, está nervioso, porque, hace algunos días declaró que “México no es un país de leyes”, en otras palabras que no hay Estado de Derecho. ¿Cómo se atreve Calderón a abrir la boca, cuando México padeció durante seis años enteros, al peor secretario de Estado, Genaro García Luna, responsable de la seguridad pública federal. ¿Había funcionarios del gobierno de Calderón ligados al cártel de Sinaloa, cuyo jefe indiscutible era Joaquín Guzmán? Es probable, y hoy el gobierno de Peña está obligado a investigar a fondo.

Enrique Peña y sus más cercanos colaboradores están de fiesta porque fue detenido y otra vez encarcelado, el narcotraficante mexicano más huidizo, peligroso y rico, pero el problema del narcotráfico no está resuelto, la corrupción no se ha disipado y tampoco están en la cárcel todos los actores políticos, sociales y empresariales que le dieron protección a Guzmán.

Si Guzmán habla, porque sabe mucho de conexiones políticas y empresariales (lavado de dinero), algunos hombres públicos tendrán que enfrentar cargos o se verán obligados a buscar un refugio en el extranjero.

De los ex presidentes mexicanos, los más afectados con la aprehensión de Guzmán son Fox y Calderón, pero Salinas de Gortari no tiene derecho a estar de fiesta, porque en su gobierno (1988-1994) se verificó el auge del narcotráfico, fue cuando Joaquín Guzmán se dio a conocer a nivel no sólo nacional, sino también internacional. Fue el gobierno de Guatemala quien detuvo a Guzmán y México lo reclamó y seis años después, en 2001 lo sacaron ilegalmente de una cárcel mexicana que no es modelo de nada, ni de readaptación social y tampoco de seguridad.

Hoy Estados Unidos también lo reclama. Esta historia continuará….

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