Revista de prensa
Viernes 28 de febrero de 2014
La venta de parte de Bankia, o el inicio del fin del rescate bancario español, es uno de los principales temas de portada de este viernes. También se destaca la reapertura de Altamira tras doce años de cierre de Altamira. Como curiosidad, La Razón parece guardar más simpatía por Carmen Chacón –que no Carme, al menos por esta vez- que por Rubalcaba debido a un artículo en el que la política catalana defiende la unidad de España.
El Mundo se muestra más crítico que otros diarios con la reapertura de Altamira, que califica de “polémica”. Como principal información, asegura que “El Estado pone en venta Bankia 2 años después de su batacazo”. Dos camioneros ilustran la noticia de la ‘ilegalidad’ del ‘céntimo sanitario’: “Pagar la Sanidad a nuestra costa fue lo que colmó el vaso”. También informa de la detención de Aneri, gestor de los cursos falsos de formación.
Este diario señala a las autonomías como responsables del cobro del ‘céntimo sanitario’ y, por tanto, de subsanar el dinero recaudado de forma irregular, una vez Europa ha tumbado el cobro de esta tasa: “Es un serio revés a las administraciones implicadas, que deberán rascarse el bolsillo en un momento de asfixia económica y contención del déficit. Pero también es un golpe a la credibilidad de España, que en sólo siete meses ha visto cómo le tumban las ayudas a los astilleros, la doctrina Parot y ahora el denominado céntimo sanitario. (…) Sorprende ahora la reacción del PSOE, que ha pedido explicaciones urgentes al Gobierno, como si Zapatero no lo hubiera mantenido durante siete años. (…) El consejero de Economía catalán, Mas-Colell, ya ha advertido de que ‘no asumirá el coste’. Sin embargo, como bien apunta la sentencia, la Generalitat contribuyó al fiasco. Dado que todos son responsables, todos deberían ser solidarios en la reparación”.
La Razón: “El juez Ruz investiga los coches de lujo y las cuentas de Jordi Pujol Jr.” La foto es para el grupo “de cinco afortunados” que entra en Altamira, “la ‘Capilla Sixtina’ del arte rupestre”. Además, anuncia una crónica propia de la visita el día de su reapertura. Parece posicionarse dentro del PSOE con el siguiente titular: “Rubalcaba se abstiene de apoyar la unidad nacional mientras Chacón defiende que ‘Cataluña debe seguir en España’”.
José María Marco le deja un recado a Rosa Díez: “Los partidos alternativos, como UPyD, están basando su discurso en la crítica al ‘bipartidismo’ del sistema político español. Está bien, pero hay que tener en cuenta que si la alternancia de los dos grandes partidos ha traído estabilidad, probablemente va a ser mucho más necesaria a partir de ahora. Sin duda, hemos dejado atrás la recesión. El resto, sin embargo, no ha hecho más que empezar. (…) Esto va a requerir el fortalecimiento, no la debilidad, de las instituciones, en particular de la nación. Y para ello, no hay mejor receta que la existencia de dos grandes partidos capaces de articular coaliciones sociales de dimensión nacional. La ‘partitocracia’, que es el peso excesivo de los aparatos de los partidos, es muy distinta del ‘bipartidismo’ y no parece aventurado afirmar que UPyD lo padece también, y en grado notable”.
El País abre su edición con Bankia: “El Estado inicia la salida de Bankia ante la ‘mejora de la confianza”. La foto es para “los primeros de Altamira”, cinco “afortunados” escogidos al azar que entraron en la cueva tras 12 años de cierre. También destaca que “Un desafío armado agita el miedo a la fractura en Ucrania”.
Juan José Millás escribe una vez más un artículo indignado en el que asegura no explicarse algunas cosas: “En una época de paro, explotación y supresión de derechos laborales, los sindicatos de clase deberían gozar de un protagonismo del que huyen como de la peste. En una época de políticas de extrema derecha, con atentados gravísimos a las libertades individuales, los partidos de izquierda deberían brillar como el neón en las encuestas de intención de voto. (…) En una época en la que los bancos roban a sus clientes, en la que a los políticos se les descubren cuentas en Suiza un día sí y otro también, en la que los enfermos agonizan y mueren en los pasillos de los hospitales, en la que el peso de la carga fiscal cae sobre las clases medias y bajas, y en la que se amnistía a los defraudadores de gran tonelaje, el periodismo de denuncia debería conocer uno de sus momentos de gloria. ¿Qué ocurre entonces? No sé, quizá, que la obsesión por lo que nos pasa, nos impide averiguar lo que pasa”.
ABC abre su edición con la venta del 7,5% de Bankia por 1.364 millones. Dice que el Estado “empieza a recuperar con plusvalías parte del rescate más caro de la historia bancaria española. En otra información afirma que “El PSOE se niega a aprobar una iniciativa en defensa de la unidad de España”. “Partido Socialista Obrero ¿Español?”, se pregunta con ironía el diario en el antetítulo de la información.
David Gistau le dedica unas palabras a un hecho aislado pero con cierta repercusión, que es el “desaire” de un empresario catalán al Príncipe, negándole el saludo. Escribe Gistau: “Faltó una reacción comparable. Los representantes institucionales de Cataluña sonrieron como si aprobaran un acto de grosería que ellos no se podrían permitir, pero que delegaron gustosamente en la aparición de un espontáneo. A diferencia de los parlamentarios de Guernica en 1981, su afán es disolvente, no temen la quiebra del sistema sino que la cultivan. (…) De la farsa del saludo negado tal vez deba extraerse la conclusión de que a veces no hay que volver sobre los pasos, como no sea para practicar esa esgrima verbal que también cimentó las presunciones carismáticas del Rey”.
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