RESEÑA
Domingo 09 de marzo de 2014
Olivier Truc: El último lapón. Traducción de Joan Riambau Möller. Destino. 505 páginas. 18,90 €. Libro electrónico: 9,99 €
En esta esfera achatada por los polos que no sirve de hogar, es difícil encontrar extremos. Sin embargo, debido también a esa peculiar forma y a hechos como la rotación, traslación o inclinación del eje terrestre, hacen que se produzcan acontecimientos climáticos que entran perfectamente en la definición más rigurosa de extremo. Una de esas zonas extremas la encontramos en el círculo polar ártico, donde se desarrolla la historia de esta novela como bien se puede extraer de su título. En esas latitudes, en el período más crudo del invierno, el sol desaparece durante cuarenta noches en la llamada noche polar, quedando convertidos los días en un crepúsculo permanente. Es al final de este periodo donde se inicia el relato de esta historia, justo en la jornada en la que el astro rey reaparece durante unos minutos en el cielo de esas latitudes nórdicas. Un momento casi mágico que va a ir acompañado de un terrible asesinato.
Como si de un reno robado se tratase, Mattis, aparece asesinado con las orejas cortadas. Típico acto cometido por los ganaderos que robaban algún reno y mutilaban las orejas del animal para evitar que se pudiese ver la marca de su preferencia. Este asesinato se comete en un momento de tensión entre distintos ganaderos de renos, unos que defienden su terreno a capa y espada, y otros que tratan de aprovechar los movimientos naturales y descontrolados de su ganado para acudir a comer a territorios que no sean el propio. Sin duda, unos excelentes mimbres para conformar un cesto lleno de odios, rencores y todo tipo de animadversiones que pueden desembocar en un crimen tan horrendo.
Nuestro protagonista, Klemet, tiene también alguna particularidad debido al lugar donde ejerce como policía. Todos tenemos en nuestra mente a los policías de a pie, a caballo o en moto. Pero lo que nos cuesta más es imaginara un policía haciendo su trabajo en moto de nieve, sin duda el único y más apropiado medio para desplazarse por esas tierras.
Pero no es este el único crimen que encontramos en las páginas de esta novela. También el robo de un misterioso tambor sami cae como un jarro de agua fría en la ciudad de Kautokeino. Cuando por fin uno de estos rarísimos ejemplares de tambor llega a una ciudad del territorio donde fue confeccionado, este es robado y ocasiona un nuevo conflicto entre el pueblo sami, considerado el pueblo aborigen nórdico, y el resto de la población. Actualizándose esa odio racial y religioso que ya se fraguó desde el siglo XVII, y que nunca ha sido del todo eliminado, ya que incluso en la actualidad siguen existiendo roces, rencillas o comentarios despectivos hacia este pueblo. No hay más que leer el comienzo de este libro, para darse cuenta de la terrible persecución religiosa que sufrieron los sami a manos de los protestantes a finales del siglo XVII.
Olivier Truc, aunque de origen francés, nos trae una novela que, sin duda, refleja su conocimiento de Laponia, de su literatura y de su forma de afrontar la vida. El último lapón tiene todas las características que lo convierten en un thriller apasionante, vivaz y adictivo, de la primera a la última página.
Por Jorge Pato García
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