La XXIII edición de los Premios de la Unión de Actores y Actrices premió este lunes a Adriana Ugarte, Tristán Ulloa o Emilio Gutiérrez Caba en el apartado de televisión, así como a Belén López, Roberto Álamo y Olimpia Melinte.
El Teatro Coliseum de Madrid se vistió de gala este lunes para acoger la XXIII edición de los
Premios de la Unión de Actores y Actrices, donde se dieron cita numerosos artistas. Fue una gala teñida de humor gracias a los maestros de ceremonias, Llum Barrera, Secun de la Rosa y Juanan Lumbreras.
La Gran Vía fue la perfecta anfitriona de un sinfín de caras conocidas. Los galanes
Miguel Ángel Silvestre y Álex González, que competían por dos de los premios, causaron sensación una vez más. Silvestre, con simpatía y seductora mirada, comentó a este medio lo feliz que se sentía por la nominación. Contó que en sus inicios veía tres películas de cine español diarias en su afán por aprender de los grandes y que verse ahí ya era todo un sueño que nunca imaginó, pero que le servía de superación y reto personal para seguir creciendo y aprendiendo ahora que tenía la oportunidad de estar rodeado de personas a las que admira, como José Sacristán, a quien considera el espejo donde mirarse, y con quien comparte rodaje en la serie
Velvet.
Michelle Jenner, aunque fue de las últimas en llegar, dio muestras de su elegancia, belleza y simpatía a la hora de atender a los medios allí congregados; lo mismo que
Adriana Ugarte, vestida de Alicia Rueda. La actriz de
El tiempo entre costuras, en conversación con este periódico, se mostró más que satisfecha con el resultado de la serie, cuyo papel le valió el premio a la mejor actriz protagonista de televisión durante la gala. Sobre nuevos proyectos, Ugarte declaró que se siente feliz por estar formando parte del rodaje en Tenerife de la película
Tiempo sin aire, en la que comparte cartel con Carmelo Gómez y Juana Acosta, y en la que interpreta un personaje duro en un ambiente violento.
En el apartado masculino,
Emilio Gutiérrez Caba ganó en la categoría de mejor interpretación de televisión por
Gran Reserva. En su ausencia, Martín Rivas recogió y agradeció el premio por él. Entre los nominados de esa categoría estaban también Roberto Enríquez y Rodolfo Sancho, ambos por
Isabel.
El tiempo entre costuras volvió a subir al escenario de la mano de
Elvira Mínguez y su premio a la mejor actriz secundaria de televisión, al tiempo que el de mejor actor secundario fue para
Carlos Santos, también conocido por su papel de Povedilla en
Los hombres de Paco.
El galardón a la mejor actriz de reparto de televisión fue para la entrañable
Asunción Balaguer, que agradeció pertenecer a la gran familia de actores y actrices de este país.
Tristán Ulloa se alzó con el mismo premio en la categoría masculina y arrancó el cerrado aplauso de un público de compañeros que apoyaron las palabras que mencionó al recogerlo. Agradeció a los artífices de
El tiempo entre costuras por constatar que el riesgo merece la pena e invitó a relativizar los premios y a acordarse de ese 80 por ciento de la profesión que está en paro, así como de los desempleados en general. El actor también se acordó de aquellos que salieron a las calles de Madrid hace unos días en defensa de la cultura, algo en lo que coincidieron mencionar otros premiados como
Belén López, galardonada como mejor actriz secundaria de cine, quien afirmó estar orgullosa de pertenecer a esta profesión “de valientes”, o
Roberto Álamo, premiado con el mismo galardón por su papel en
La gran familia española. El actor recordó que la cultura es tan importante como el pan o el amor.
Dani Muriel, por su parte, se llevó el premio al mejor actor de reparto de cine por
Diamantes negros y provocó el aplauso de los asistentes cuando dijo: “La película era muy pequeña y, señores, yo hacía de Jugador 1… ¡Jugador 1! Así que por favor, exprimid cada papel, defended vuestra pasión porque, a veces y solo a veces, es recompensado”.
En el apartado de teatro destacó el premio al mejor actor protagonista con el que
Asier Etxeandía se alzó por tercera vez, en esta ocasión por su magistral interpretación en
El intérprete.
Kiti Mánver se lo llevó en la categoría femenina por
Las heridas del viento mientras que
Inma Cuesta ganó el de actriz secundaria. La actriz arrancó muchos aplausos gracias a una espontaneidad y sencillez que la situaron entre las más carismáticas y emotivas de la noche, al igual que una emocionadísima
Nuria Gallardo, que ganó el de actriz de reparto gracias a
La verdad sospechosa. El actor ganador de esa categoría fue
Luis Callejo.
Los premios revelación fueron para
Olimpia Melinte por
Caníbal y para
Hovik Keuchkerian por
Alacrán enamorado. El escritor y exboxeador protagonizó otro de los mejores discursos de noche al acordarse de las personas que le han enseñado el verdadero significado de “familia”. Sin esmoquin y con mucha naturalidad, agradeció a los compañeros la acogida que había recibido al entrar en su oficio de una manera tan casual e inesperada, y apoyó la defensa de los derechos del artista.
El premio a toda una vida fue para
José Luis Sazatornil que, aunque no pudo asistir a la ceremonia porque se encuentra delicado de salud, fue recordado en un vídeo y con la presencia de Manuel Gallardo y de su hija y nietos.
Pilar Bardem entregó el premio a cuatro mujeres que con su lucha y tesón impidieron el cierre de los
cines Renoir y en su lugar consiguieron abrir los Cines Zoco de Majadahonda.
El toque
musical lo puso Ángel Ruiz con Mariano Martín al piano y Flor Aragón con David Bueno a la guitarra. Fue una gala en la que también tuvo mucho protagonismo la desconfianza y la irritación que comparte el sector cultural con recurrentes menciones a la situación de la profesión.