Sociedad

Los Premios Vida aúnan tecnología y arte en el Espacio Fundación Telefónica

exposición

Martes 11 de marzo de 2014
El Espacio Fundación Telefónica acoge por primera vez los Premios Vida en su 15 edición, cuyas obras ganadoras aúnan ciencia, arte y vida artificial: estudios infrasensoriales de sonido, nuevos materiales fluidos que crean esculturas en movimiento y experimentos de migración de gansos a la luna.


La Fundación Telefónica ha presentado este martes la exposición Premios Vida 15.0, una iniciativa pionera que puso en marcha en 1999, y que cumple ahora 15 años. El certamen nació con el fin de convertirse en una referencia del arte más experimental que relacionase el arte de vanguardia con la ciencia y la tecnología, las tecnologías de la información y las comunicaciones (TIC) y las ciencias cognitivas.



El concurso, que pretende explorar las nuevas formas artísticas vinculadas a la tecnología, ha recibido más de 2.000 propuestas internacionales, 280 admitidas que, ha explicado a Efe la directora artística de los premios, Mónica Bello, "han destacado por ampliar el concepto universal de vida, aportando nuevos temas".

El jurado que ha seleccionado las obras, expuestas desde mañana hasta el 20 de abril en la Fundación Telefónica, esta compuesto, entre otros, por los artistas Seiko Mikami de Japón y Rejane Cantoni de Brasil, premiada en la anterior edición de estos premios.

El primer premio, dotado con 18.000 euros, ha sido para la instalación sonora de la artista alemana Kerstin Ergenzinger titulada Rotes Rauschen, una pieza que recoge las vibraciones sonoras imperceptibles del entorno y genera temblores que hacen visible el llamado 'ruido rojo'.



Agnes Meyer-Brandis se ha alzado con el segundo premio de 14.000 euros, gracias a la mezcla de proyecto científico y narrativa de ficción Moon Goose Analogue, un trabajo audiovisual que muestra a la alemana criando y amaestrando gansos para que emigren a la Luna.

Yunchul Kim ha conseguido los 8.000 euros del tercer premio gracias a la instalación Effulge de materiales fluidos que presentan un comportamiento dinámico frente a las fuerzas magnéticas, electrostáticas y gravitacionales, y que el propio autor ha fabricado.

"Aunque el marco de Vida es 100 % artístico, los autores trabajan en contacto permanente con los avances científicos y utilizan materiales que hoy son la nueva esperanza de la tecnología", ha sostenido Bello.



Los ganadores del Premio del público, que se entrega por primera vez en esta edición, han sido Catherine Kramer de Noruega y Zackery Denfel de EEUU, por el proyecto de gastronomía genómica que ha experimentado desde catas de smog, hasta degustaciones de "sushi" fluorescente o exposiciones comestibles.

El público ha entregado otras seis menciones de honor, sin dotación económica, a través de una consulta en Facebook y "han tenido que quedarse fuera de exposición, por ejemplo, una manos robóticas capaces de reconocer los rasgos faciales", ha apuntado Bello.

En la categoría de incentivos para la producción, de proyectos no acabados, se expone el espacio interactivo Deambulatoria, que reacciona a la presencia del visitante: "Lo excitante de Vida es que la obra tiene que funcionar; no es como montar un marco y una fotografía. Las obras cambian porque hay espectadores", ha destacado la responsable de los premios.

Memememe, en la que cinco autores brasileños exploran la capacidad de los dispositivos móviles para comunicarse entre sí, también ha obtenido el premio de incentivo.

Según la directora artística de Vida, todos "los creadores (seleccionados) van a colaborar, durante una microestancia de un mes en Barcelona, con los mejores expertos de Telefónica I+D". Los visitantes podrán ver también en la muestra un cerebro virtual que "se alimenta" de tuiteos y varía su forma según la participación del público. La muestra Arte y Vida Artificial se complementará con un ciclo de conferencias, varios programas educativos y los talleres Experimenta Vida.

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