Opinión

Mas: Jaque mate

Santiago López Castillo | Domingo 30 de marzo de 2014
Uno, que no es jurisconsulto, se limita al sentido común, se plantea: si usted, riguroso con la hacienda pública, el municipio y la comunidad vecinal, se negara a pagar diezmos y primicias, o sea, insumiso por la gracia de Dios, le molerían a palos y a “paralelas” por no cumplir la ley, dicho de una forma monda y lironda, y terminaría cayendo en la mazmorra de los tributos cuan Bárcenas engominado. Pero una comunidad, llámese región, tan querida para mí como es Cataluña, se pasa la legislación por el forro de sus caprichos, pues, oiga, no pasa nada. Tal laxitud -treinta años nos contemplan- nos ha llevado a donde estamos, “aceptaré cualquier propuesta del pueblo catalán”. Pues hale, ven y cuéntalo. ZP dixit.

El iluminado Mas, cada vez menos, ha puesto la directa hasta estrellarse. O no, vaya usted a saber, si nuestros gobernantes -éste, ése o aquél- siguen haciendo el Tancredo y toda su energía se centra en mandar los papeles al Constitucional sin aplicar, por ejemplo, el art. 155 de nuestra Carta Magna, que es como pasar los escritos de un negociado a otro. “Si una comunidad autónoma no cumpliere las obligaciones que la Constitución u otras leyes le impongan, o actuare de forma que atente gravemente al interés general de España…” Bla, bla, bla., dicen los nacionalistas catalanes, por un oído me entra y por otro me sale. Y si se llegara a la aplicación de la Ley, como ellos son Estado -de gracia, de buena esperanza, civil o militar…- serían Cracovia, encantados de haberos conocido.

El presidente de la Generalidad -recordemos- jura o promete o por imperativo legal, o por mi tía Pura, es el representante del Estado español. Y punto. Con la Corona abofeteada y ultrajada en Vascongadas y en la propia Cataluña. Pero no pasa nada. España es un hazme reír dentro y fuera de sus fronteras. Ante el desafío, el desacato y la alta traición debe existir una respuesta expeditiva. También existe el Código Penal. Ya sucedió cuando Macià, en 1934, proclamó la independencia. Al cuarto de hora, los mozos de Escuadra estaban detenidos y esposados. ¿Alguien se atreve hoy día poner de cara a la pared al sedicioso Mas y sus cuates? El referente, en sentido contrario, se manifestó en Italia con la Liga Norte independentista: “Si vais por ese camino -advirtió el entonces presidente italiano-, en dos minutos os mando el ejército”.

Este esquizofrénico ser que, de momento, preside la Generalidad, está tensando la cuerda e incluso para lograr el martirologio: que vengan y me detengan. La mayor hazaña del victimismo separatista abocado a su fin. Nunca mejor escena para infundir hasta el colmo lo que ellos llaman el odio español. Rajoy, con una prudencia exasperante, ha prometido que mientras él sea presidente del Gobierno Cataluña seguirá siendo parte de España. Faltaría más.

- ¿Y el PSOE?

No sabe, no contesta. Mejor dicho: sí, pero no; o no pero sí. Diálogo, diálogo. Más bla, bla, bla. No sé usted, amable lector, lo que pensará. Pero a mí, se me seca la lengua.

PD.- La actitud socialista con los hechos de Ceuta me parece sencillamente miserable.

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