Dice que Naseiro, tesorero con Aznar, le informó de la dinámica con los donativos
Jueves 10 de abril de 2014
El extesorero del Partido Popular Luis Bárcenas ha asegurado ante el juez de la Audiencia Nacional Pablo Ruz que el exsecretario general Francisco Álvarez Cascos conocía la existencia de la supuesta caja B de la formación y que en abril de 1990, tras la detención del responsable de las finanzas 'populares' Rosendo Naseiro, éste le dio la llave de la misma y le ordenó guardar los 8 millones de pesetas en dinero negro que tenía.
El extesorero Luis Bárcenas ha insistido hoy ante el juez Pablo Ruz que el exsecretario general del PP Francisco Álvarez Cascos conocía la existencia de la supuesta caja B de la formación, que heredó del también extesorero Rosendo Naseiro cuando fue detenido en 1990 por presunta financiación ilegal del partido, un caso que acabó archivado.
Según han informado fuentes jurídicas en un receso de la comparecencia, que ha comenzado a las 11.00 horas, Bárcenas ha relatado que cuando en ese momento Naseiro le entregó las llaves de la caja con ocho millones de pesetas a su nombre (la primera anotación que aparece en los llamados papeles de Bárcenas) habló con Cascos y éste le dijo que los guardara.
En su declaración del pasado 15 de julio, Bárcenas ya comentó que Naseiro, tesorero con José María Aznar como presidente del partido, le informó de la dinámica con los donativos y decidió entonces elaborar la contabilidad manuscrita.
Cuando el que fuera secretario general del PP, entre 1989 y 1999, declaró el 14 de agosto como testigo ante Ruz acerca de la presunta caja B del partido dijo desconocer la existencia de una contabilidad paralela, se desvinculó de los donativos de los empresarios que aparecen en los papeles de Bárcenas y destacó que él daba por descontado que la tesorería hacía su trabajo "con pulcritud y rigor".
Sobre el origen de su fortuna, que llegó a ser de 48,2 millones de euros, Bárcenas se ha ratificado en la declaración que prestó el pasado 15 de julio, y ha insistido en que la obtuvo de operaciones comerciales como la venta de obras de arte, inversiones en bolsa e inmobiliarias en Argentina y con inversionistas uruguayos.
Bárcenas, vestido con un traje marrón, camisa azul con rayas blancas y corbata burdeos, continuaba aún respondiendo a las preguntas de Ruz, ante la presencia de las fiscales del caso Gürtel, siete acusaciones y 17 abogados defensores cuando se produjo este receso pasadas las 13.00 horas.
Acerca de los ingresos en metálico que hizo en sus cuentas en Suiza ha explicado que se trataba de dinero de inversionistas uruguayos o argentinos con los que quedaba en hoteles y le daban determinadas cantidades para que él las invirtiera, desmintiendo así que su fortuna fuera fruto de sustraer parte de las donaciones registradas en la supuesta caja B del PP, tal y como sospecha Ruz.
Al ser preguntado por nombres de esos inversionistas, de los que el juez le ha dado algún nombre de pila como Carlos o Ignacio, Bárcenas ha señalado que no iba a identificar a ninguno de ellos.
Ruz ha citado hoy a Bárcenas para que responda a los últimos informes policiales y de la agencia tributaria al encontrarse la causa en la última fase de la instrucción del caso Gürtel.
En uno de esos informes, la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía concluye que no ve una correlación "temporal y cuantitativa" con carácter "general" entre los apuntes de los papeles de Bárcenas y los ingresos que hizo el extesorero del PP en sus cuentas en Suiza.
La Policía admite de hecho desconocer "la existencia o inexistencia de una fuente de ingresos con capacidad suficiente para poder alimentar las cuentas" de Bárcenas en Suiza.
Únicamente tiene constancia de que Bárcenas obtuvo en comisiones ilegales a manos del considerado líder de la trama Gürtel, Francisco Correa, 957.705 euros, entre 2002 y 2003.
Una de esas cantidades, 20.040 euros, aparece vinculada a una entrada de los papeles de Bárcenas, según indica el informe policial, que sólo ha encontrado tres correlaciones entre apuntes de la contabilidad del extesorero y sus cuentas en Suiza.
En otro informe, la UDEF afirma que el PP pagó parte de la reforma de su sede de la madrileña calle Génova con fondos procedentes de la contabilidad paralela que llevaba Bárcenas.
Además, Bárcenas ha afirmado que hasta que él dejó el cargo en el PP había cajas B en todas las provincias y regiones, de las que normalmente se encargaban sus tesoreros y en las que entraban donativos de empresarios que se destinaban a campañas electorales.
Ha asegurado que estas contabilidades paralelas existían al menos desde 1990, cuando heredó la caja B nacional de manos del extesorero Rosendo Naseiro, y ha especificado que le consta que también las había en las localidades madrileñas de Majadahonda, Pozuelo de Alarcón y Las Rozas, según fuentes presentes en la declaración.
Respecto a la supuesta caja B del partido nacional que él controlaba, ha asegurado que todos los secretarios generales revisaban el sistema y los presidentes del partido lo conocían.
Esta es la quinta vez que Bárcenas comparece ante Ruz desde que en diciembre de 2012 se descubrieron sus cuentas en Suiza, en las que llegó a acumular 48,2 millones de euros y a las que, según el juez, fue a parar parte del dinero que supuestamente se apropió de la caja B del partido que él manejaba y que anotó en folios manuscritos.
Es también la segunda vez que comparece ante el juez desde su ingreso en prisión el 27 de junio, ya que días después, el 15 de julio, volvió a declarar y reconoció por primera vez la autoría de los llamados papeles de Bárcenas, que hasta entonces había negado.
La mujer del ex tesorero se queja al juez: "Con 300 euros no llega a fin de mes"
Tras la declaración de Bárcenas, ha sido el turno de su esposa Rosalía Iglesias, imputada en la causa por delito fiscal, estafa procesal y blanqueo. La esposa del extesorero del PP se ha quejado ante el juez Ruz de que no llega a fin de mes con los 300 euros de los que dispone para sus gastos, tras el embargo de sus bienes para afrontar la fianza civil de seis millones de euros que se le impuso.
Durante las dos horas que se ha prolongado su declaración, ha lamentado que es su madre de 88 años y su hermana las que la tienen que ayudar económicamente desde que el juez decretó el embargo, han informado fuentes jurídicas.
Desde que el pasado 2 de septiembre Ruz acordara el embargo de los bienes de la mujer del extesorero, el magistrado ha permitido en dos ocasiones el desbloqueo parcial de las cuentas de Iglesias.
La primera, en noviembre de 2013 para que hiciera frente a sus últimos recibos de gastos mensuales, como luz, agua o gas.
La segunda fue el 29 de enero, cuando Ruz autorizó a Iglesias a disponer de 300 euros al mes de sus cuentas bancarias bloqueadas para alimentación suya y de su hijo, de los 575 euros que había pedido esta imputada en el caso Gürtel.
Iglesias llegó a la sede de la Audiencia Nacional en San Fernando de Henares a bordo de un Alfa Romeo negro conducido por un chófer, el mismo que tras su comparecencia ante el juez, le recogió en la misma puerta a ella -que vestía un pichi negro, blusa blanca y botas hasta la rodilla- y a su abogada Dolores Márquez de Prado.
En su comparecencia, la segunda ante Ruz, ha relatado que se encontraba presente en la reunión que mantuvieron en marzo de 2010 con Mariano Rajoy y Javier Arenas, en la que Bárcenas pidió al presidente del Gobierno que la secretaria general del partido, María Dolores de Cospedal "dejara de intoxicar en la prensa" contra él.
Según Iglesias, en ese encuentro los dos dirigentes del partido les aseguraron que "todo seguiría igual".
Tal y como declaró el pasado 27 de junio, el mismo día en que su marido ingresó en prisión, la esposa del extesorero ha reiterado también que ella no sabía nada de cuentas en Suiza ni de declaraciones de la renta y que en los viajes a Ginebra ella siempre se quedaba fuera de la entidades bancarias.
Además ha asegurado que ella se limitaba a firmar todos los documentos que le daba su marido sin mirar lo que firmaba.
Iglesias, imputada en el caso Gürtel por delito fiscal, estafa procesal y blanqueo, fue llamada a declarar por Ruz tras comprobar que 149.000 euros que salieron de la supuesta caja B del PP pudieron ir a parar a una cuenta a su nombre en Caja Madrid (ahora Bankia) para pagar un piso.
TEMAS RELACIONADOS: