Este martes 15 de abril tendrá lugar un eclipse total de Luna que inaugura el periodo conocido popularmente como 'cuatro lunas de sangre' y que no ocurre desde los años 2003-2004. Se trata de una sucesión de eclipses, que en este caso tienen lugar entre 2014 y 2015, en los que el satélite de la Tierra adquiere un característico color rojo.
El continente americano pudo ver esta madrugada un
eclipse total de la Luna, que duró unos 78 minutos y fue retransmitido en directo por la NASA en conexión con el Marshall Space Flight Center de Alabama (EEUU).
El astrofísico de la NASA Alphonse Sterling dijo que el eclipse total, en el que la Luna pudo verse de un intenso color rojo, duró una hora y 18 minutos y que había empezado la fase en la que el satélite está recuperando su habitual brillo amarillo. Este eclipse, que empezó hacia las 07.00 GMT y duró menos que otros recientes de hasta 107 minutos hace dos décadas, se pudo ver desde toda América y es el primero de una tétrada de lunas rojas que se repetirá prácticamente cada seis meses hasta dentro de año y medio, un fenómeno que sólo ocurrirá siete veces en este siglo, según la NASA.
Los eclipses totales de la Luna se producen cuando hay un
alineamiento casi perfecto entre el Sol, la Tierra y la Luna, al proyectar la Tierra su sombra sobre el satélite cuando está en fase de Luna llena, un fenómeno poco frecuente que se produjo, el último de ellos, el 10 de diciembre de 2011. Sin embargo, la Luna no desaparece de la vista, sino que se tiñe de rojo, porque la atmósfera de la Tierra filtra la luz solar y deja pasar sólo el rojo, que se proyecta sobre la Luna.
Sólo visible en CanariasCanarias ha sido el único punto de Europa desde el que se ha podido contemplar esta madrugada la primera fase del eclipse total de la Luna, que duró 40 minutos, y fue seguido por numerosos aficionados a la astronomía.
Desde el parque nacional del
Teide, en Tenerife, el colaborador externo del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC), David Hernández, ha fotografiado cada segundo del eclipse lunar, que comenzó a las 07.00 de la mañana (hora local) cuando la Luna estaba ya rozando el horizonte oeste y cerca del amanecer.
Según ha comentado, este inusual fenómeno que se produce
cada diez años aproximadamente sólo se ha podido ver desde Canarias, región geográficamente africana, ya que en el momento de iniciarse el eclipse el resto de Europa ya estaba mirando al sol. No obstante, sólo se ha podido observar la primera fase del eclipse, pues la sombra de la Tierra solo ha eclipsado a la mitad de la luna, que ha lucido espectacular en un cielo que se pudo contemplar despejado a 1.980 metros de altitud, en el mirador de Samara, desde donde se podía ver la silueta de la isla de La Gomera.
También se pudo distinguir a la perfección el conocido como cinturón de Venus, una franja de tonos violáceos en los que se enmarcaba el eclipse de luna.