Mariano Rajoy, acompañado por María San Gil, ha acudido esta tarde a visitar la capilla ardiente del guardia civil Juan Manuel Piñuel Villalón y a los heridos por el atentado contra la casa-cuartel de Legutiano (Álava), unos minutos después de que abandonara la capilla el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero.
Esta es la primera vez que Rajoy coincide con la presidenta del PP en el País Vasco desde que María San Gil abriera un nuevo frente en la crisis de su partido al anunciar, el pasado domingo, que abandonaba la ponencia política del XVI Congreso por diferencias de criterio "fundamentales". En la mañana de este jueves, la líder de los populares vascos ha advertido que dejará la presidencia regional de su partido si no recupera la confianza perdida en Rajoy. Los dos políticos populares han visitado en primer lugar durante la tarde de este 14 de mayo a uno de los herido en el atentado que está ingresado en el hospital de Txagorritxu y, a continuación, han acudido a la capilla ardiente del guardia civil asesinado donde han dado el pésame a su familia.
Por su parte, el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero ha impuesto sobre el féretro del agente fallecido la cruz de oro al mérito de la Guardia Civil. Durante un rato ha transmito su pesar a la viuda e hijos de la víctima y ha saludado uno por uno a los mandos militares.
El féretro, cubierto con la bandera de España y el tricornio, está escoltado en todo momento por miembros de la Guardia Civil, la Policía Nacional, la Ertzaintza y la Policía local. El cuerpo de Juan Manuel Piñuel Villalón está rodeado de un crucifijo y el pendón de la Benemérita, las banderas de Álava, Euskadi y España y de varias coronas de flores, como la enviada por el Senado, la delegación del Gobierno y el Foro Ermua.
Zapatero se ha trasladado a los hospitales de Txagorritxu y Santiago para interesarse por los tres heridos que permanecen hospitalizados. El primer hospital que ha visitado ha sido el de Santiago. Allí Zapatero ha conversado con los dos guardias ingresados, uno de ellos en la UCI. El presidente del Gobierno ha encontrado a los agentes con "mucha entereza" y les ha dado ánimos para su pronta recuperación.
El ataque de ETAAl parecer, una furgoneta bomba situada en la puerta de la casa cuartel, donde residían 29 personas, entre ellas, cinco niños, ha explosionado a las tres menos dos minutos de la mañana sin previo aviso. Según fuentes de la investigación, el vehículo contenía entre 100 y 300 kilos de explosivo. La explosión ha sido muy potente derrumbando el tejado del edificio y ha abierto un cráter de varios metros donde se encontraba la furgoneta bomba.
El guardia civil fallecido, Juan Manuel Piñuel Villalón, nacido el 20 de enero de 1967 en Melilla, estaba casado y tenía un hijo. En el momento de la explosión se encontraba en el pequeño edificio del cuerpo de guardia, anexo al edificio principal, que ha quedado destruido. El juez de guardia ha ordenado ya el levantamiento del cadáver.
No se teme por la vida de los heridosAdemás, ha habido otros tres heridos, también agentes, dos mujeres y un hombre, que han sido trasladados a los hospitales de Santiago y Txagorritxu, en Vitoria, con heridas en las piernas y en el abdomen. En principio no se teme por su vida. El más grave se encuentra internado en la Unidad de Cuidados Intensivos de Txagorritxu, con una pequeña hemorragia intraabdominal y politraumatismos diversos. Su pronóstico es reservado y queda ingresado en la UCI para ver su evolución, pero está consciente, se puede hablar con él y no se teme por su vida.
La mujer que ha llegado a Txagorritxu presentaba sólo heridas leves y ya ha sido dada de alta. En Santiago se encuentran ingresados otro hombre y otra mujer. El varón presenta una posible fractura vertebral, un traumatismo torácico, policontusiones y erosiones múltiples, con pronóstico reservado. La mujer presenta una herida en la pierna izquierda y policontusiones, con pronóstico leve.
La investigaciónEl presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, está siendo permanentemente informado por el ministro de Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba. La policía vasca ha desplazado al lugar numerosas patrullas, un equipo de rescate en montaña y otro de perros entrenados en la búsqueda de personas, cortando además los acceso por carretera al pueblo. Pasadas las seis de la mañana ha dado por finalizada la operación de rescate.
El coche en el que presuntamente huyeron los terroristas ha sido encontrado en Abadiño (Vizcaya), lo que hace suponer que huyeron a través del puerto de Urkiola, que comunica Vizcaya y Álava, con Villarreal por un lado y Abadiño por el otro. Está siendo examinado por la policía para descartar que contenga algún tipo de explosivo trampa.