Cultura

Ullate, Morente y Guernica, unidos por el Día Internacional de la Danza

en el Reina Sofía

Jueves 24 de abril de 2014
Este domingo, 27 de abril, el Museo Reina Sofía ofrece de forma gratuita diez actuaciones para conmemorar el Día Internacional de la Danza, en las que los bailarines dialogarán en su espectáculos con las obras. De entre ellas, destaca Quiebro, coreografía creada por Víctor Ullate que interpretará su hijo, Josué Ullate, frente al Guernica.



Ullate, Morente y Guernica. Con esta combinación, el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía de Madrid, se suma al Día Internacional de la Danza. Josué Ullate, hijo de Víctor Ullate, interpreta Quiebro, una coreografía creada por su padre, delante de la obra de Pablo Picasso.

El 27 de abril, el público podrá disfrutar del acceso gratuito al Museo y ver a los bailarines en diez actuaciones de diferentes estilos a lo largo del día, que se realizarán en diversos espacios del recinto, entrando en diálogo la danza con las obras de la colección pictórica y escultórica. Se repetirán todas las piezas en el Auditorio 400 a las 20:30 horas.

Ullate se nutre del arte de Morente y con el tema Cristalina Fuente consigue una danza virtuosa y exquisita. Con tinte español, Quiebro, pieza que solo ha interpretado su hijo Josué, logra que lo desgarrador sea bello y que el lamento, el quejido o el grito interior se conviertan en arte desnudo y puro. El cuerpo retorcido de un bailarín que al ritmo de un cante intenso y sentido lucha por salir de una boca muda. Y no hay mejor lugar para interpretar esta dolorosa danza que delante del Guernica y de su sociedad masacrada, delante de la barbarie de una guerra.

Con movimientos secos, contundentes y dolorosos, tal y como explicaba Víctor Ullate, esta pieza traslada al bailarín y lo encierra en una urna que desea abrir, y así será el toro, será el caballo herido, será el pájaro atado que se adivina al fondo y será, finalmente, el grito amargo de Guernica.

Josué Ullate bailó Quiebro cuando ganó el Premio Positano 2013, el pasado mes de agosto. Por unanimidad del jurado y méritos propios, se decidió premiar al bailarín revelación, otorgándole uno de los galardones más importantes de danza.

Víctor Ullate, candidato al Premio Príncipe de Asturias de las Artes 2014, está consiguiendo inculcar en su hijo los valores más arraigados de la danza y le está convirtiendo en digno sucesor de su línea, un camino que lleva recorriendo desde hace más de dos décadas. A Ullate le gusta lo español, las raíces flamencas y el arte puro de las danzas más profundas y distintivas de España. Todo ello lo combina con la danza clásica, el contemporáneo o el neoclásico, tres disciplinas que adaptan su técnica, innovando e introduciendo pequeños rasgos cálidos del sur de España, de sus costumbres flamencas, del cante más intenso y de su sentir más hondo. Y no solo lo hace en Quiebro. Basta con cerrar los ojos por un momento y recordar a esa jovencísima Tamara Rojo interpretando Arrayan Daraxa, con 20 años y con esa picardía, esa sensualidad y ese toque flamenco-árabe de la pieza que la llevó a ganar la medalla de oro n el VI Concurso Internacional de Danza de París. Esta pieza de Ullate fue estrenada como espectáculo de clausura de la Expo'92 ante Sus Majestades los Reyes de España, pero a este montaje vanguardista, le siguieron Jaleos cuya ‘premiere’ se llevó a cabo en el City Center de Nueva York y Seguiriya, estrenada en el Teatro del Liceo de Barcelona.

Con Quiebro muestra una vez más su sello de identidad y se mantiene como uno de los más grandes coreógrafos, no solo de la escena española, si no también internacional, además de llevar al punto culminante, y ya no va siendo sorpresa, el talento de su hijo, Josué.



La obra sirvió como marco de presentación de los Asaltos de la Danza 2014. La propuesta corre a cargo de la gestora y bailarina Margaret Jova, quien junto a la Asociación Cultural Por la Danza y la Asociación de Profesionales de la Danza en la Comunidad de Madrid, ha tenido que llevar a cabo arduas negociaciones de más de un año con el Museo, el cual en un primer momento mostró desconfianza hacia el proyecto y lo rechazó, quizá por preservar la singularidad y la protección de la obra de Picasso. Tras ese ‘no’ por parte del propio museo, Jova decidió seguir luchando por la idea de unir la danza con el arte de Picasso y recurrió a la Fundación del artista, la cual, para sorpresa de todos, aceptó y contribuyó a que se pusieran en marcha todos los mecanismos necesarios para poder llevar a los sentidos y el goce del público, lo que el domingo 27 de abril podrán disfrutar y sentir.

Tras esa aceptación y ayuda por parte de la Fundación, el Museo Reina Sofía dio también su visto bueno finalmente y gestionó el acondicionamiento de la sala donde se encuentra situado el Guernica, para que el bailarín, Josué Ullate, pudiera interpretar Quiebro en las mejores condiciones posibles. Así, se hicieron cargo de equipar el espacio con una tarima y linóleo, el suelo adecuado para bailar. No es la primera vez que el Museo lleva a cabo estos mecanismos de acomodamiento para la danza, pues ese mismo suelo se utilizó para la compañía de Merce Cunningham, que trajo Events al museo madrileño hace unos años.

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