Nacional

Los precedentes de Zaragoza y Vic, 10 niños muertos

HIJOS DE GUARDIA CIVILES ASESINADOS POR ETA

Miércoles 14 de mayo de 2008
El 11 de diciembre de 1987 está grabado en la historia de España por cumpla de la matanza que cometió ETA en la casa-cuartel de la Guardia Civil de Zaragoza.

En él murieron 11 personas, de las cuales cinco eran niñas: las gemelas Julia y Esther Barrera, de 4 años; Silvia Ballarín, de 7; Silvia Pino, de 7; y Rocío Capilla, de 13. Otros cinco niños resultaron heridos de consideración. También murieron dos criaturas en gestación al morir sus madres.
Otra casa-cuartel que también sufrió un atentado de ETA fue la de Vic (Gerona), el 29 de mayo de 1991. Además de cuatro adultos, cinco niños, con edades comprendidas entre los 7 y 14 años, perdieron la vida por culpa de la explosión de un coche-bomba que fue lanzado al interior de la casa-cuartel.

Estos diez niños forman parte del grupo de los 23 menores que fueron asesinados por ETA. Muchos de ellos son hijos de miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Además, otros 60 menores han resultado heridos por las bombas colocadas por la banda terrorista.

El primero de ellos fue un bebé de 18 meses que murió como consecuencia de las heridas sufridas en el atentado contra la estación de Amara en San Sebastián el 28 de junio de 1960.

El 29 de marzo de 1980, José María Peiró Carballo, de 13 años, falleció, y su amigo Fernando García López resultó gravemente herido, perdiendo la vista, al ser alcanzados por la onda expansiva de un coche-trampa, preparado por ETA y propiedad de un guardia civil, en Azcoítia (Guipúzcoa). Ese mismo año, el 19 de noviembre, otro atentado de ETA que ocasionó la muerte del coronel Luis Constante Acín en Zaragoza, produjo heridas en una pierna al joven de 16 años José Ignacio Contamina.

Cinco años después, el 30 de mayo de 1985, Alfredo Aguirre Belascoaín, de 14 años, perdió la vida al estallar una bomba de ETA que se encontraba colocada en un portal de Pamplona. La bomba accionada a distancia provocó la muerte del policía nacional Francisco Miguel Sánchez y otros dos compañeros resultaron heridos.

En 1986, dos terroristas de ETA causan la muerte del Daniel Garrido Velasco, de 14 años, y de sus padres el general Rafael Garrido, gobernador militar de Guipúzcoa, y Daniela Velasco de Vidaurreta, al acoplarles una bomba sobre el techo del vehículo en el que se encontraban, en San Sebastián.

El 19 de junio de 1987 es la fecha del famoso atentado de Hipercor en Barcelona ocasionó la muerte de cuatro niños, dos de ellos hermanos, Silvia y Jordi Vicente Manzanares, de 9 y 13 años, respectivamente, además de 17 víctimas mortales más.

El atentado perpetrado por ETA con una furgoneta-bomba contra la Dirección General de la Guardia Civil en Madrid el 22 de noviembre de 1988, causó la muerte del niño de 2 años Luis Delgado Villalonga.

Coro Villamudria, de 17 años, hija del policía nacional Jesús Villamudria Lara, falleció el 15 de abril de 1991 en San Sebastián, en un atentado en el que resultaron heridos su padre y sus tres hermanos, de 17, 15 y 12 años, al estallar una bomba, compuesta por tres kilogramos de amosal y un mecanismo de ignición del tipo péndulo, que se encontraba colocada en los bajos del coche del agente.

También en 1991, el 7 de noviembre, falleció el niño de dos años Fabio Moreno Asla muere en Erandio (Vizcaya) en un atentado terrorista que causó heridas a su hermano gemelo, Alexander, y a su padre, Antonio Moreno, guardia civil destinado en la Comandancia de Bilbao. El atentado fue provocado por la explosión de una bomba adosada al vehículo en el que viajaban.

Ya en el siglo XXI, el 4 de agosto de 2002 una niña de seis años, Silvia Martinez, hija de un guardia civil, murió por la explosión de un coche bomba cuando jugaba en una habitación de la casa cuartel de la Guardia Civil en la localidad alicantina de Santa Pola. El atentado también acabó con la vida de un civil y causó heridas a otras cuarenta personas.

TEMAS RELACIONADOS:

eta