RESEÑA
Domingo 04 de mayo de 2014
Ernesto Pérez Zúñiga: La fuga del maestro Tartini. Alianza. Madrid, 2014. 448 páginas. 18 €
El escritor madrileño Ernesto Pérez Zúñiga indaga en su última novela en la enigmática figura del compositor italiano Giuseppe Tartini (1692-1770), uno de los músicos más importantes del siglo XVIII aunque también un gran desconocido en la actualidad. Giuseppe Tartini nació en Pirán, que actualmente pertenece a Eslovenia, de padre italiano y madre eslovena. Estudió en Italia, en la Universidad de Padua, y llegó a la música casi por casualidad. Tenía una mínima formación musical, pues sus padres habían proyectado que fuese sacerdote. Tartini aprendió a tocar el violín durante su estancia en el monasterio de San Francisco, en Asís, lugar en el que se había refugiado tras ser acusado del rapto de Elisabetta Premazore, mujer de origen humilde con la que mantenía un romance al margen de las rígidas convenciones sociales de la época.
“8 de abril de 1879, en Padua, calle de Cesare Battisti. Aquí comienzan las memorias de este hombre viejo, Giuseppe Tartini”, podemos leer al inicio de la novela. Sin embargo, no solo encontramos la narración de un Tartini que sabe que el final de su vida está cercano. La fuga del maestro Tartini presenta un narrador en primera persona desdoblado en dos voces diferentes: la del propio Tartini y la de un personaje moderno que investiga la biografía del compositor barroco. Las dos voces se conjugan para ofrecer aspectos diferentes de una misma historia de vida, con una compenetración armónica, equilibrada, musical.
El elemento onírico impregna la obra, tal como impregnó la vida y la obra del músico esloveno. En la novela, Tartini confiesa que su primer violín lo recibió en un sueño: “Mi primer violín lo tuve en un sueño. Los sueños me han hablado demasiado. De ellos he aprendido más de lo que quisiera”, afirma el personaje. La Sonata para violín en sol menor, popularmente conocida como El trino del diablo, fue una de las composiciones más conocidas de Tartini. Su elaboración estuvo influenciada por un extraño sueño del músico. Según reveló al francés Jérôme Lalande, Tartini tuvo una visión en la que le entregaba su violín al diablo y éste lo tocaba con insólita destreza. Esta misteriosa imagen impactó vivamente al músico y fue el origen de su compleja sonata, pieza considerada de gran dificultad técnica.
En la fusión de lo clásico y lo contemporáneo que realiza Pérez Zúñiga en la novela los cambios de época y de escenario juegan un papel determinante. Para el autor, anular las diferencias entre pasado y presente permite rescatar y acercar la figura del maestro Tartini a los lectores actuales. Se recorren las ciudades de Ancona, Padua, Venecia o Praga, lugares en los que Tartini encuentra a personajes de la época y que marcaron su biografía.
La fuga del maestro Tartini ha sido galardonada con el XIV Premio Torrente Ballester convocado por la Diputación Provincial de A Coruña. Ernesto Pérez Zuñiga había publicado anteriormente otras novelas como Santo diablo, El segundo círculo (Premio Internacional de Novela Luis Berenguer) o El juego del mono, así como el libro de relatos Las botas de siete leguas y otras maneras de morir y los poemarios Cuadernos del hábito oscuro y Calles del pez luna.
Por Lorena Valera Villalba