La Fundación Juan March acoge la primera retrospectiva organizada en España de la obra de Josef Albers (1888-1976), artista y teórico alemán ligado a la Bauhaus y al arte norteamericano, y cuya producción artística, de índole abstracta, está dominada por la forma y el color.
La exposición que dedica la
Fundación Juan March al alemán
Josef Albers realiza un recorrido cronológico, aunque algo confuso, por la obra del artista y teórico vinculado a la Bauhaus. A la dificultad que entraña la contemplación y asimilación del lenguaje abstracto, se suma una numeración desordenada de las obras, cuestión si acaso mitigada por una guía que puede, y debe, adquirirse en la entrada.
En la obra de Albers, vinculada a los postulados de la
Bauhaus y del constructivismo, además de a las corrientes artísticas norteamericanas posteriores a la II Guerra Mundial, la forma y el color dialogan insistentemente.
Aunque a simple vista cabe pensar en Albers como un artista de frialdad intelectual por el efecto conseguido en sus obras, lo cierto es que en ellas se percibe la huella del artista. Eso lo vincula necesariamente con la tradición artística y lo aleja de aquellos artistas más preocupados por el cuadro-objeto.
Así lo explica Jeannette Redensek: "Utilizó la esmerada y laboriosa técnica del cuchillo de paleta. Se sentaba junto al panel preparado, puesto sobre la mesa plana de su estudio, extendiendo con paciencia la pintura por toda la superficie, dejando a su paso la huella visible del filo del cuchillo y de su manipulación por la mano del artista".
Según la Fundación Juan March, Albers se preocupó durante su trayectoria por la
“economización” de las formas haciendo de sus trabajos un ejemplo de austeridad, contención y reducción. Se trata un concepto que ya había sido anunciado por Cézanne y continuado por el cubismo y la
abstracción.
El valor comunicativo del colorLa geometría, la simetría y la linealidad se disputan el protagonismo en su obra con la preeminencia del
color presente en la serie titulada
Homenaje al cuadrado, de la que han sido reunidos varios óleos. Los amarillos, los rojos, los azules o los grises adquieren un valor expresivo y comunicativo con el que el artista interroga al espectador, a quien le despierta uno u otro pensamiento su contemplación.
Las extensiones planas de las pinturas de Albers parecen proyectarse, lo que invita a relacionarlo también con el neoconstructivismo o op-art de Vasarely. Igualmente su tratamiento del color lo vincula con sus colegas estadounidenses Rothko y Still.
En total ha sido reunido un centenar de obras y otras piezas como
mobiliario y objetos de diseño de sus años en la Bauhaus, así como fotografías y material documental como ensayos de variaciones de diferentes tonalidades del color, lo que da una pista sobre la gran complejidad de su proceso creativo, de aparente, y engañosa, simplicidad.
Información sobre la exposición: Lugar: Fundación Juan March.
Fechas: del 28 de marzo al 6 de julio.
Horario: de lunes a sábado de 11:00–20:00 horas.
Entrada: gratuita.