Opinión

Inflación y expansión monetaria en América Latina

Alieto Guadagni | Lunes 12 de mayo de 2014
La Comisión Económica para América Latina (CEPAL) ha publicado su “Balance Económico Actualizado de América Latina”, correspondiente al año 2013. Este informe presenta información muy interesante acerca de las principales variables macroeconómicas, como por ejemplo, inflación y emisión monetaria.

En el último trienio (2011-2013), según estas cifras de CEPAL, encontramos a El Salvador con la inflación acumulada más baja en toda la región (7 por ciento en estos tres años), es un nivel bajo aun inferior a la inflación para ese mismo periodo que registra Colombia (8 por ciento) y Chile (9 por ciento). La gran mayoría de los países de la región han dejado atrás las décadas de las grandes inflaciones, que en varios casos muy importantes llegaron a configuran episodio de hiperinflación. Pero este no es ahora el caso de Venezuela, país que en el último trienio acumuló una inflación de nada menos 140 por ciento; comparemos esta considerable cifra con las correspondientes a Perú (10 por ciento), (México (12 por ciento), Ecuador (13 por ciento) y Brasil (19 por ciento).

Si prestamos atención a la emisión monetaria durante el mismo trienio 2011-2013, vemos que la emisión acumulada en el mismo trienio 2011-2013 en El Salvador fue de apenas 5 por ciento, mientras que encabezando a todos los países de la región, encontramos a Venezuela con una emisión acumulada en el trienio de casi 190 por ciento. A nadie debe sorprender que quien más emite moneda, es decir Venezuela, tenga también la inflación más alta.

Un caso interesante es Argentina, ya que con una gran emisión acumulada en este trienio de nada menos 140 por ciento (únicamente inferior a la venezolana), informa oficialmente una inflación acumulada para este mismo periodo de apenas 34 por ciento, es decir mucho menos de la oficialmente declarada por Venezuela. Estos números si fuesen veraces, es decir si reflejaran fielmente la evolución de los precios de los bienes y servicios que adquieren los consumidores, nos estarían indicando que estamos en presencia de una muy interesante realidad que contradice abiertamente todos los principios y razonamientos de la teoría monetaria. Pero lamentablemente no es el caso, ya que la explicación es más simple: estos datos oficiales de inflación en Argentina no tienen nada que ver con la realidad de los precios vigentes, porque no son veraces.