El Ayuntamiento de Madrid ha acogido este jueves el acto de entrega de las Medallas de Oro de la ciudad, que este año han reconocido el mérito de la Fundación Ortega-Marañón, el seleccionador Vicente del Bosque, Cáritas Diocesana de Madrid y el presidente de la Asociación Nacional de Trasplantes, Rafael Matesanz Acedos.
El presidente de la Fundación Ortega-Marañón,
José Varela Ortega, ha recogido este jueves de manos de la alcaldesa madrileña,
Ana Botella, la Medalla de Oro de la Ciudad de Madrid que reconoce la “extraordinaria labor” de la institución “en el ámbito del pensamiento, la educación, el humanismo y la ciencia”. En un acto celebrado en el Ayuntamiento de Madrid este 15 de mayo, Cáritas Diocesana de Madrid, el presidente de la Asociación Nacional de Trasplantes, Rafael Matesanz Acedos, y el seleccionador nacional Vicente del Bosque también han sido galardonados con este reconocimiento a la trayectoria, significante para la sociedad, de personas e instituciones.
El profesor Varela Ortega ha destacado en su discurso que la
Fundación Ortega-Marañon “es de todos”, que en ella se da cabida “a gente de todos los partidos” y que está formada por profesionales “de diferentes nacionalidades”. En este sentido, el presidente de la fundación galardonada ha instado a esos partidos que se unen bajo el techo de su sede en la madrileña calle Fortuny a “ponerse de acuerdo en una ley de educación”, para la que la sociedad, ha dicho, “está ya madura”.
Ha continuado desgranando la actual situación del sistema educativo, expresando la necesidad de asentarlo en bases de “exigencia, excelencia y responsabilidad”. Según ha señalado, a Francisco Giner, que “está en el alma de la fundación”, le hubiera parecido insólito que "no se exigiera una responsabilidad para acceder a una beca” y ha cerrado el asunto afirmando que “la religión no es una asignatura, es otra cosa”.
Tras unas palabras de agradecimiento a
Gregorio Marañón, el segundo apellido en torno al que se aglutina este “foro de debate, de docencia y de investigación”, cuya actividad abarca ya “tres generaciones”, Varela Ortega ha destacado Madrid como “una ciudad donde un centro de investigación se puede sentir cómodo”. Para terminar, ha dibujado el objetivo hacia el que siguen caminando: “Crear un campus de excelencia, una universidad de investigación internacional en español”. Además, ha confiado en que esta medalla "sirva para que los empresarios comprendan que esto de poner un poco de orden es útil”.
Botella ha entregado también la Medalla de la Ciudad a
Cáritas Diocesana de Madrid por “su extraordinaria labor en la atención a todos los segmentos que forman la realidad social, en especial a los que están en riesgo de exclusión”. Han recogido el reconocimiento el director de Cáritas de Madrid,
Julio Bahamonde, y el cardenal arzobispo de Madrid,
Antonio María Rouco Varela, quien ha resumido Cáritas como “la Iglesia en un acto”.
Rouco ha asegurado que aunque en Madrid “las necesidades parecen menores desde el punto de vista material, a veces son muy grandes desde el punto de vista humano” y ha puesto de relieve el problema de la inmigración, el sector que, a su juicio, “más sufre el impacto de la crisis económica”. El cardenal ha recordado que en Cáritas “hay sacerdotes", pero la mayor parte de sus colaboradores “son seglares”, y se ha dirigido a las instituciones, cuya colaboración necesita para que la “gran red de Cáritas de Madrid” pueda funcionar. “Que nos sigan ayudando y nosotros seguiremos entregándonos”, ha terminado.
La tercera medalla, entregada al doctor
Rafael Matesanz Acedos, ha reconocido “la labor desarrollada a lo largo de su carrera como médico y, especialmente, como creador de la Organización Nacional de Trasplantes (ONT)”.
Recibido con un efusivo aplauso, Matesanz ha resumido la trayectoria de la ONT en algo “tan fácil de decir como difícil de hacer: que cualquier ciudadano español que necesite un trasplante para seguir viviendo es un ciudadano del planeta, dentro de un sistema público, universal y sin discriminación”. Ha recordado en su discurso que más de 90.000 españoles se han sometido a un trasplante en los últimos 25 años y ha animado “a todo el mundo a donar”. Además, ha reivindicado el “embrión” de la ONT. “Hoy en día es un referente mundial, pero hay que decir que esta organización nació en un hospital madrileño”.
El último en subir a recoger la Medalla de Madrid ha sido el seleccionador nacional
Vicente del Bosque, cuya “trayectoria profesional en el mundo del deporte y sus ejemplares valores” le han valido este reconocimiento.
“Soy salmantino, pero también quiero mucho a Madrid. En Salamanca aprendí unos principios y en Madrid los cultivé, principios importantes para el fútbol y para la vida”, ha dicho Del Bosque al recoger el galardón, y ha bromeado: “Ya tengo un pabellón con mi nombre, no teníais que haberme dado también la medalla”. Frecuente colaborador en asuntos sociales, el seleccionador ha defendido un “mínimo de responsabilidad social y compromiso con aquellos que tienen problemas” por parte de todas las personas, “cada uno como pueda y en su estilo”.
Del Bosque se ha declarado “orgulloso” de representar a los jugadores de la selección española de fútbol y ha señalado que su talento trasciende del campo de juego. A parte de en lo futbolístico, “deben ser infalibles en su conducta” en una época en que “decaen los valores”, ha dicho. En este sentido, el galardonado ha animado a “aprovechar” el fútbol como la “herramienta educativa inigualable” que es. El seleccionador ha reconocido que en su trayectoria, además de conocimientos futbolísticos, ha intentado transmitir “ética en las normas y respecto del vencedor al vencido”.
Con el Sevilla recién proclamado campeón de la Liga Europa y la final de la Champions debatiéndose entre dos equipos madrileños el próximo día 24, Del Bosque ha celebrado que la situación actual del fútbol español sea motivo de “orgullo nacional”, ya que “no siempre” ha sido así. “Cuando nosotros nos vayamos, espero que el que venga detrás se encuentre con un camino allanado, más allá de los jugadores que tenga”, ha afirmado. Por último, ha expresado su “confianza” en ‘La Roja’ de cara al próximo mundial de Fútbol de Brasil. “El deporte es un desafío en el mundo, ojalá podamos estar a la altura”, ha terminado.
La alcaldesa de Madrid, Ana Botella, no ha querido cerrar el acto sin unas palabras de reconocimiento a la líder popular de León, Isabel Carrasco, asesinada el lunes, y ha destacado que la Fundación Ortega-Marañón, Cáritas Matesanz y Del Bosque “merecen ser premiadas y enaltecidas públicamente por lo que su trabajo significa para la sociedad”, un “ejemplo del progreso social auténtico”.