cambo climático
Miércoles 23 de enero de 2008
La propuesta prevé que la distribución se hará en función del PIB per cápita de los países, por lo que los estados más ricos tendrán que recortar considerablemente sus emisiones mientras que los menos desarrollados (los nuevos socios del Este) podrán, en algunos casos, hasta aumentarlas, aunque de forma limitada.
Para asegurar una "contribución justa" al sistema, la CE plantea que ningún país pueda ser obligado a recortar sus emisiones más de un 20 por ciento con respecto a los niveles de 2005 ni pueda superarlas en más del 20 por ciento. Según la CE, ese margen "asegura que los objetivos nacionales serán técnica y económicamente posibles y razonables y que no se producirá un aumento irracional de los costes".
El reparto de Bruselas prevé que los países que tendrán que hacer un mayor esfuerzo serán Dinamarca, Luxemburgo e Irlanda (que habrán de reducir sus emisiones en un 20% con respecto al año de referencia), mientras que Bulgaria podrá aumentarlas en un 20% y Rumanía en un 19%.
La Comisión espera no obstante que los países donde se va a poder seguir aumentando el CO2 "limiten el crecimiento de sus emisiones en aras de contribuir al compromiso conjunto de reducción asumido por la UE". Los esfuerzos de reducción deberán basarse "en el principio de solidaridad y la necesidad de un crecimiento económico sostenible".
La CE indicó en un comunicado que los países no podrán oponerse a los objetivos de reducción una vez hayan sido fijados definitivamente, aunque recordó que "todavía hay margen de negociación" sobre los mismos, ya que los porcentajes exactos serán decididos en procedimiento de codecisión entre el Consejo y el Parlamento Europeo.
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