UNIÓN BANCARIA Y BANCO MALO DE DEUDA, LOS PRÓXIMOS RETOS
Lunes 30 de junio de 2014
El aparato de poder económico de la Unión Europea, que durante los últimos años ha robado el protagonismo a otras instituciones como el Europarlamento, continúa con su agenda de reformas. Este mismo viernes, la vicepresdienta del Consejo de Supervisión y miembro del Comité Ejecutivo del BCE, Sabine Lautenschläger, pasaba por Madrid, durante unas jornadas organizadas por KPMG y Expansión para explicar la unión bancaria, un “hito” en la construcción de Europa. Su mensaje fue claro: “Los bancos de la zona euro siguen sufriendo de falta de confianza respecto a los balances de sus activos”.
Los bancos se someterán a unos nuevos ‘test de estrés’, que evaluarán su capacidad para seguir siendo solventes en incluso en situaciones extremas. Uno de los escenarios propuestos es que España siga en recesión hasta 2016, con un paro creciente que tocaría el 27,1%.
Previstos para mayo, estos exámenes a los balances de los bancos comenzarán de manera “inminente”, y se prevé que los resultados se publiquen en octubre.
El examen tiene la finalidad de disipar temores y posibilitar una unión bancaria europea, que supone un nuevo hito hacia una Europa más unida.
El siguiente paso, es una mutualización de la deuda europea que sería la llave para dar por acabada la ‘crisis de deuda’. Funcionaría a través de un ‘banco malo’ europeo que compraría la deuda excesiva de los países europeos hasta que el total de su endeudamiento no superara el 60% de su PIB. En el caso español, eso supondría que este fondo adquiriría una cantidad del entorno de 400.000 millones de deuda española.
Se trata de un mecanismo análogo a los ‘eurobonos’, una reivindicación mareada en los debates durante la crisis de deuda, eterna aspiración de los países de la zona periférica del euro. Esto les permitiría liberar recursos de los presupuestos generales –en el último año, 30.000 millones se fueron en pagar intereses de la deuda acumulada-, e invertirlos en otras partidas como Sanidad o Educación, o pensiones.
En este caso, parece que hay más sensibilidad para poner en marcha el mecanismo, y los rumores se disparan en los corrillos financieros.
No todos sin tan optimistas, sin embargo, y el principal escollo para este plan es Alemania. En opinión del decano del Colegio de Economistas de Madrid, Juan Iranzo, consultado por este diario, “si los bancos alemanes tienen problemas durante los test de estrés”, el ‘banco malo’ de deuda quedará paralizado.
De esta manera, la zona euro de la Unión Europea continúa su calamitoso camino para una terminar con una crisis de deuda, con procedimientos que ocurren a menudo entre bambalinas, y tomando decisiones duras sin dar demasiadas explicaciones a los ciudadanos.
Desde que estalló la crisis de deuda, en las decisiones de largo calado en Europa han pesado más el criterio del Banco Central Europeo, el Ecofin, donde el halcón de Merkel, Wolfgang Schäuble ha bloqueado numerosas iniciativas de los periféricos, o el comisario económico Olli Rehn, en detrimento del Parlamento Europeo.
Tras unas elecciones europeas donde se ha registrado el auge de partidos antieuropeístas, está por ver si cambia algo en la relación de poder entre las diferentes fuerzas de la Unión Europea.