Editorial

El PP no se entera de su debacle

Lunes 30 de junio de 2014
Este pasado lunes, Mariano Rajoy reunía a la ejecutiva popular en la calle Génova. Lo más lógico hubiese sido aprovechar la ocasión para hacer autocrítica y hacer pública la intención del partido de tomar cartas en un asunto tan preocupante. Pero nada de eso pasó. Hasta la fecha, únicamente Esperanza Aguirre ha dicho las verdades del barquero: que tanto PP como PSOE tienen un problema muy grave de pérdida de confianza. Leído en cifras absolutas, la situación no puede se más inquietante: entre los dos grandes partidos de ámbito nacional sólo han obtenido el apoyo electoral del 20 por ciento del censo.

En el PSOE, Rubalcaba ha tenido la honestidad de asumir sus responsabilidades –caso inédito en política española- dimitiendo y anunciado la convocatoria de un congreso extraordinario, añadiendo que no se presentará a las primarias. ¿Y en el PP? El partido que preside Mariano Rajoy cree solucionarlo todo repitiendo una serie de mantras que irritan y desmovilizan al electorado. Durante la campaña, la recuperación económica y la herencia recibida eran los únicos temas de conversación de sus dirigentes; y así, lógicamente, no se engancha con la ciudadanía. Desde el domingo, ha cambiado la temática: ahora repiten cansinamente que han ganado las elecciones.

El señor Rajoy debería saber que quedar por delante del PSOE no es exactamente ganar; máxime, cuando se pierden más de dos millones y medio de votos con respecto a los anteriores comicios europeos. Los socialistas han cosechado el peor resultado electoral de su historia, pero a los populares tampoco les ha ido mucho mejor. Y lo peor es que no parecen querer enterarse.