Nacional

Rubalcaba cede a la presión de Chacón y Madina y aceptaría que los militantes elijan a su sucesor

El secretario general abre una ronda de consultas con los 'barones' del PSOE

Lunes 30 de junio de 2014
La nueva debacle socialista en unas elecciones, esta vez en las europeas, ha provocado que el proceso de renovación dentro de la formación socialista se haya puesto en marcha. Alfredo Pérez Rubalcaba, secretario general socialista, ha iniciado una ronda de consultas con los grandes 'barones' del partido para debatir si las próximas primarias, cruciales en el futuro del PSOE, se abren a la participación de los militantes.

El secretario general del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, está hablando con los "barones" territoriales sobre la posibilidad de abrir la elección de su sucesor a la participación de todos los militantes, tal y como reclaman desde ayer los movimientos de base y algunos diputados.

La fórmula que se plantea es la de convocar una consulta previa al congreso extraordinario del 19 y 20 de julio, en la que los militantes elegirían al nuevo líder. Posteriormente, los delegados ratificarían esa elección en el congreso extraordinario y votarían a la nueva Ejecutiva.

Dos de los aspirantes a las primarias, los diputados Eduardo Madina y Pedro Sánchez, han abogado hoy en los pasillos del Congreso por el voto directo de los militantes, incluso Madina ha advertido de que, si no es así, ni siquiera se planteará presentar su candidatura.

"Creo que comprendo muy bien cuál es el estado de ánimo que tienen en este momento los militantes del PSOE y por eso quiero anunciarles que sólo valoraré las decisión de presentar mi candidatura a la Secretaría General si la elección de secretario general se hace por voto directo", ha dicho Madina. Para Pedro Sánchez esa fórmula sería el "máximo ejemplo de que los militantes protagonicen el cambio" que en nombre de ellos viene reclamando hace tiempo.

Fuentes cercanas a Rubalcaba subrayan, no obstante, que éste está dispuesto a darle voto directo a los militantes sólo "si la mayoría de las federaciones territoriales lo quieren".

Por el momento federaciones como la vasca, la gallega, la asturiana, la riojana, la castellano-manchega y la castellanoleonesa se han manifestado a favor, al igual que el PSC, mientras que Aragón se ha mostrado en contra, Andalucía, Madrid, Valencia, Canarias y Navarra todavía no se han pronunciado, y Extremadura lo aceptaría si hay un consenso fuerte.

En Andalucía -la federación con mayor peso orgánico y con los mejores resultados en las elecciones europeas del pasado domingo-, su presidenta Susana Díaz ha dicho hoy que el congreso extraordinario del PSOE tiene que ser por "el bien del país", como lo fue -a su juicio- el congreso regional extraordinario celebrado en su día por el PSOE-A, en el que sólo ella concurrió de candidata.

Su número dos, Juan Cornejo, ha recordado, en cambio, que "el PSOE de Andalucía no ha tomado una decisión (al respecto) de manera colegiada", y que a él no le "suena mal que los militantes puedan participar en la decisión de la elección del secretario general".

Por su parte, fuentes que simpatizan con la candidatura de Carmen Chacón a las primarias han dicho a Efe que esa fórmula es lo menos malo que puede haber después de que Rubalcaba decidiera convocar el congreso extraordinario antes que las primarias abiertas, que siguen siendo la opción preferida para la exministra.

En contra de la consulta directa a los militantes para elegir al nuevo secretario general han vertido opiniones, entre otros, el expresidente del PSOE y de la Junta de Andalucía Manuel Chaves, que ha sostenido que el "congreso del partido tiene sus reglas y sus normas y hay que respetarlas".

El expresidente de Castilla-La Mancha y del Congreso, José Bono, de visita hoy en el Congreso, ha defendido que no es tan importante el procedimiento como el resultado y que la renovación en el PSOE no debe convertirse en una "jaula de grillos" ni en un "pase de modelos", sino que los socialistas tienen que buscar al líder que mejor les pueda conducir de nuevo a la victoria.

La posibilidad de que el secretario general sea elegido de forma directa por la militancia se estudió ya en la Conferencia Política del PSOE celebrada el pasado mes de noviembre, a propuesta de la Ejecutiva Federal, que finalmente decidió aplazar la decisión hasta el siguiente congreso del partido.

En todo caso, el debate sobre la forma de elección del secretario general del PSOE deberá resolverse en los próximos días, antes de la convocatoria oficial del congreso de julio.

Fenomenal jaleo en el PSOE tras las europeas. Antes de estas, los interrogantes giraban en torno a si Alfredo Pérez Rubalcaba se presentaría a las primarias abiertas previstas para noviembre y, de ser así, quién o quiénes le acompañarían en la disputa.

Pasado el 25 de mayo se ha despejado la incógnita del hoy aún líder socialista, pero ha entrado en juego una nueva y de importantes dimensiones. El secretario general anuncia su marcha pero también la celebración de un congreso extraordinario para elegir al sucesor.

Susana Díaz apoya la determinación de Pérez Rubalcaba, opinión no menor porque de Andalucía ha llegado el mayor número de votos los pasados comicios y porque por esta franquicia pasan las esperanzas de todos aquellos aspirantes a encabezar el nuevo proyecto salvo que, algo no descartable, sea la propia Díaz la que dé el paso adelante y el periodo en la Presidencia de la Junta tras la dimisión de José Antonio Griñán sea casi anecdótico.

Carme Chacón, aspirante más que evidente y ya regresada de Miami, aboga por las primarias abiertas tal y como estaban planteadas, aunque en principio le costara aceptarlas, al entender que, del mismo modo que se ha impuesto ahora el congreso, aquella decisión se adoptó sin consulta alguna a los compañeros desde la dirección. Eduardo Madina tiene la mente igualmente en primarias y presiona en la medida de sus posibilidades por un comité antes de julio para consensuar en Ferraz el proceso.

Por otro lado, distintos diputados proponen otra vía: que haya congreso, pero que en este se abra el voto a la militancia y no sólo a los delegados. Entretanto, Patxi López también abandona: en septiembre dejará de encabezar el socialismo en el País Vasco.

Cosechados de nuevo unos malos resultados, el PSOE se empeña en ser el centro de atención, hecho que no ayuda a mejorar precisamente su imagen pública. Además, de la mano de Pérez Rubalcaba, ha optado por cerrar un proceso que se esperaba abierto para el nuevo liderazgo, lo que hace cuestionar que se haya interpretado de forma correcta el mensaje de las urnas. Ahora el mensaje es otro y lo conocen tanto Chacón como Madina: será lo que Díaz quiera que sea.