Javier Cámara | Lunes 30 de junio de 2014
Y decían que estas europeas no eran importantes… No hacía falta ser un lince para sospechar que tras un mal resultado en el PSOE –quizá nadie pensara que serían las elecciones con el peor resultado en la Historia de los socialistas– se desataría una dura batalla interna por la secretaría general del partido, es decir, por el puesto de Rubalcaba.
En la acera de enfrente tampoco es que fueran bien las cosas. Menos mal, si, pero no bien. Más preocupados de lo que aparentan (cosa que parece normal), les toca repensar en una forma de hacer las cosas que vuelva a conectar con su antiguo electorado. Pero Rajoy tranquilo. Su partido ha ganado. Por poco, pero ha ganado. Y no parece que haya nadie dentro de sus filas que le cuestione nada ni le reclame cambios. Si los de fuera no le quitan el sueño, ¿quién dijo crisis?
Pero otra cosa es el PSOE. Rubalcaba se va. En las redes sociales ya se hacen porras sobre las empresas importantes candidatas a ficharle. Talegada a cambio de experiencia. Un grado que vale mucho dinero. Entiendo que son gracietas, chistes del Facebook y el Twitter, mensajes de broma… o no, ya veremos.
El caso es que por Ferraz no es que bajen las aguas revueltas, es que la riada con tintes de desbordamiento promete no dejar títere con cabeza. Veremos quiénes son los supervivientes, los que mejor nadan o mejor saben agarrarse al tronco más gordo, los que conseguirán quedarse a flote.
Se habla de los “protocandidatos” a las primarias. Los hay que piden calma y tranquilidad. Quieren conocer primero las reglas de juego del congreso extraordinario para medir sus posibilidades y mover ficha si fuera necesario. Otros ya asoman la cabeza y empiezan a moverse activamente por las redes sociales con promesas de ir “hacia un tiempo nuevo”. Los hay también que, pese a la insistencia de sus compañeros, se descartan porque “se ven más para ayudar que para competir”.
Alguna, temerosa de que le vuelva a tocar retratarse en un referéndum independentista en Cataluña con una posición españolista, pone todas sus energías en que las primarias deben ser antes que el congreso. Sí atina esta protocandidata al afimar que el PSOE vive “un momento de confusión terrible”. En eso, quizá solo en eso, tiene absolutamente toda la razón.
Por otra parte, la que viene del sur dice que no viene, que se queda. Que su trabajo está allí y que no le interesa, de momento, lo que se diga en Madrid. Pero las informaciones dicen que no se despega del móvil y que las tentaciones o tentativas son constantes. Ella no quiere, o dice que no quiere, pero es sin duda la que más ha demostrado.
Mucho me temo que es época de conspiraciones, de informaciones falsas o interesadas, de complots, de intrigas y tergiversaciones. Tramas varias para hacerse con el poder. No sabemos si al final, como en un verdadero ‘Juego de Tronos’, el que más y mejor se asocie, el que mejor intrigue o, simplemente, el que más argumentos y poder de convicción tenga conseguirá su objetivo. Todos son buenos y malos.
Y digo yo: Aparato, militancia, ejecutiva, barones, protocandidatos y candidatos, revoloteadores… todos dicen saber qué es lo que tiene que hacer el PSOE, pero ¿alguien sabe exactamente a día de hoy qué es lo que necesita el PSOE?