La National Gallery traza en la exposición Making Colour (Crear el color) la historia de la creación del color en pinturas del arte occidental desde la Edad Media hasta finales del siglo XIX. La muestra une los mundos del arte y de la ciencia para explicar de qué modo los artistas se impusieron a las dificultades técnicas que ha supuesto la creación de los colores.
Entre el 18 de junio y el 7 de septiembre, la
National Gallery repasa en la exposición
Making Colour la historia de la creación del color en las pinturas de la Edad Media a finales del siglo XIX.
"La muestra desvela los problemas a los que se enfrentaron los artistas hasta conseguir sus objetivos pictóricos, los avances que se esforzaron en conseguir y las dificultades por las que pasaron para crear obras de arte de calidad y perdurables", informa en una nota de prensa la pinacoteca.
Así, el objeto de la exposición es "examinar el origen, el suministro, la fabricación y la aplicación de las
fuentes de la pintura, tanto las procedentes del mundo natural como las que son resultado de la invención humana, así como su durabilidad y el efecto del color".
La muestra comienza examinando hasta qué punto "las
teorías cromáticas (como el conocimiento de los colores primarios o el espectro del color) han influido en los artistas en cuanto al uso de pigmentos y en su búsqueda de nuevos materiales".
El recorrido incluye piezas prestadas como una caja de pinturas de Turner o la obra
Lavacourt bajo la nieve, de Claude
Monet, junto a figuritas de lapislázuli procedentes del Museo Británico y del Museo Ashmolean de Oxford.
Lady Elizabeth Thimbelby y Dorothy, la vizcondesa Andover (1637), de
Van Dyck, y unos elaborados platos de mayólica del Museo Británico, ayudan a ilustrar la historia del amarillo, mientras que en la sala roja,
El peinado (1896), de Degas, y
San Jerónimo y San Juan Bautista (hacia 1428), de Masaccio, se exponen junto a fragmentos de un bello brocado de terciopelo carmesí, préstamo del Museo Victoria and Albert, de Londres.