El Gobierno de Kiev reconoce que no controla sus fronteras con Rusia
Lunes 30 de junio de 2014
Reunido en Bruselas, el G7, el grupo de países más poderosos del planeta junto con la Unión Europea, ha advertido a Rusia de que debe resolver cuanto antes el conflicto que mantiene con Ucrania ya que, de lo contrario, se incidirá en implementar sanciones sobre el país. Mientras tanto, el Gobierno de Kiev ha reconocido este jueves que no tiene control sobre las regiones fronterizas con Rusia y ha pedido más presión internacional sobre Putin.
Los líderes del G7 confiaron hoy en que el presidente ruso, Vladímir Putin, reconduzca su papel en la crisis ucraniana tras los encuentros que algunos de ellos tendrán con él mañana en la conmemoración del Desembarco de Normandía en Francia y tras la investidura el sábado en Kiev del nuevo presidente ucraniano.
La cumbre de los países más industrializados del mundo, que se celebró por primera vez en quince años sin la presencia de Rusia, sirvió para mostrar su unidad frente a la "agresión" de Moscú en Ucrania y para dejar claro a Putin que está a tiempo de encauzar la situación reconociendo al presidente elegido en las urnas, Petró Poroshenko.
"Putin tiene la oportunidad de volver al camino de la legalidad internacional. Puede negociar directamente con el presidente Poroshenko", indicó el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, en una conferencia de prensa al término de la reunión, prevista inicialmente a finales de junio en la ciudad rusa de Sochi antes de que Moscú se anexionase la península ucraniana de Crimea.
Obama animó al líder ruso a "ir por un camino más constructivo" y "negociar directamente" con Poroshenko, quien ha reconocido que Ucrania tiene que tener unas buenas relaciones con Rusia.
Se mostró confiado en que el hecho de que Putin "no haya denunciado inmediatamente" el resultado electoral signifique que "está cambiando de dirección", pero pidió esperar a "ver los hechos".
Además, Obama dejó claro que si Putin da pasos como el reconocimiento del presidente electo ucraniano, "se podrá reconstruir la confianza. En caso contrario habrá consecuencias adicionales".
"Que el presidente ruso haya replegado tropas en la frontera con Ucrania no significa que podamos seguir en este status quo por otros tres o seis meses (...) Veremos qué ocurre en las próximas dos semanas y, sino, no nos quedará otra opción que preparar más sanciones", aseguró.
El presidente de EEUU no tiene previsto entrevistarse con Putin aunque mañana coincidan en la misma ceremonia del 70 aniversario del Desembarco de Normandía en la Segunda Guerra Mundial, aunque otros líderes sí mantendrán reuniones con el jefe de Estado ruso, como la canciller alemana, Angela Merkel, o el primer ministro británico, David Cameron.
"He invitado a Putin porque es el presidente de un pueblo que ha hecho sacrificios considerables para permitirnos vencer al nazismo. La plaza de Putin estaba en París para el 6 de junio", indicó por su parte el presidente francés, François Hollande, anfitrión de la celebración, que también se reunirá en bilateral con su homólogo ruso.
Merkel, que asumió la presidencia de turno del G7 y avisó de que "hasta nuevo aviso" no volverían a ser ocho en el grupo, recalcó que en esas conversaciones bilaterales con el mandatario ruso "no se trata de amenazarle" con más sanciones, sino de trasladarle la necesidad de que coopere con el nuevo presidente de Ucrania.
En un comunicado conjunto, los siete países (EEUU, Francia, Reino Unido, Italia, Alemania, Canadá y Japón) y la Unión Europea se mostraron dispuestos a "intensificar las sanciones" y a "implementar significativas medidas restrictivas adicionales" a Rusia "si los acontecimientos lo requieren".
"Las acciones de Rusia son completamente inaceptables, por eso Rusia no ha tenido una silla hoy aquí", dijo tras la cumbre Cameron, quien añadió que si Putin no reconoce a Poroshenko y se pone fin a la inestabilidad en el este de Ucrania "las sanciones seguirán".
El presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, declaró que líderes del G7 comunicarán mañana de forma "individual" a Putin su disposición a adoptar nuevas sanciones si es necesario, pero dejó claro que también han desarrollado una "agenda positiva, una agenda diplomática" para rebajar la tensión con Moscú.
"Lo más importante es que el G7 está unido por Ucrania, unidos en lo político y en lo económico, respaldando a los ciudadanos y a un país fuerte y democrático", concluyó el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso.
Sin control fronterizo
Mientras, Ucrania reconoció hoy que está perdiendo el control de la frontera con Rusia en las regiones rebeldes de Donetsk y Lugansk, motivo por el que ha tenido que cerrar hasta tres puestos fronterizos.
"Debido a la concentración de un gran número de terroristas en las regiones fronterizas (...) se hace muy difícil el control de la frontera en ciertas zonas", informó el Servicio de Guardafronteras de Ucrania (SGU) en un comunicado.
Por esta razón, las autoridades decidieron cerrar provisionalmente tres puestos fronterizos en la región de Lugansk, escenario esta semana de los combates más cruentos entre fuerzas gubernamentales y rebeldes prorrusos.
Además, el SGU se vio obligado a evacuar al personal en otras cinco unidades, debido a que habían sido bloqueadas por los milicianos, a los continuos tiroteos o a las amenazas recibidas por sus familiares.
Los guardias fronterizos, al igual que su armamento, municiones y equipos de comunicaciones, han sido integrados de manera provisional en las fuerzas móviles del SGU.
Por ello, los servicios fronterizos piden al Gobierno que movilice a las Fuerzas Armadas, la Guardia Nacional y la policía para el control de la frontera, por donde Kiev sospecha que entran mercenarios rusos para combatir contra las fuerzas gubernamentales.
Debido a las "agujeros" en la frontera ruso-ucraniana en los últimos días los voluntarios rusos han cruzado libremente la frontera con Lugansk, como ocurrió anoche cuando 15 camiones procedentes Rusia penetraron en territorio ucraniano.
"En los últimos días los guardias fronterizos han abandonado sus puestos en una porción de 130 kilómetros de la frontera en la región de Lugansk", dijo Yuri Lutsenko, exministro del Interior.
También han tenido que ser evacuados los civiles que viven en las inmediaciones de los puntos fronterizos, objeto esta semana de hostigamientos armados por parte de los insurgentes, entre cuyos planes figura abrir la frontera con la Federación Rusa.
Al respecto, los separatistas informaron hoy de que controlan la línea de demarcación fronteriza con Rusia que se encuentra a escasos kilómetros de la capital de Lugansk.