María José Bro | Lunes 30 de junio de 2014
Todos sabemos muy bien quien es el Greco, cuáles son sus cuadros más conocidos, que colores predominan en sus composiciones y la temática religiosa tan impuesta y solicitada por la iglesia del Renacimiento Español.
Doménikos Theotokópoulos apodado “el griego” llegó a España después de haber vivido en Creta, Venecia y Roma, se presentó ante la Corte de Madrid para ver si Felipe II le contrataba como pintor de cámara, pero al monarca no le gustó su pincelada triste, ni sus figuras alargadas vestidas con colores llamativos que en aquella época debían chirriar un poco y se fue a Toledo donde se instaló para pintar retratos de encargo y retablos complejos de los cuales era el propio diseñador, lo cual le exigió un nuevo aprendizaje transformándolo en un artista plural que le llevó a la fama y reconocimiento.
Como en España somos así, han tenido que cumplirse cuatrocientos años de su muerte para hacerle un homenaje como es debido, recopilando más de cien obras traídas de los mejores museos del mundo, como la National Gallery, el Metropolitan Museum of Art de New York, el Louvre, el Museo di Capodimonte o el Hermitage, para que todos vayamos como borregos y colapsemos las taquillas del museo de Santa Cruz.
Toledo está llena de Grecos, el museo del Prado posee una colección importante de lienzos del pintor griego. Todos hemos visto alguna vez “El Caballero de la Mano en el pecho” en el Prado, “El Expolio de Cristo” en la catedral de Toledo, “El entierro del Conde de Orgaz” en la Iglesia de Santo Tomé, o incluso "La casa del Greco", pero para los que nos gusta el arte y entendemos la importancia de la imagen vivida, no podemos dejar de ver una exposición tan importante como esta aunque para ello tengamos que entrar en internet o hacer cola en las taquillas para comprar las entradas con antelación y poder sentir, empaparnos de los colores verdes, rojos y amarillos de sus cuadros que nos transportan al siglo XVI.
"El Greco en Toledo", es una exposición que recomiendo. En ella se aprecia que fue un artista atrevido con un estilo vital y característico. Además se siente lo difícil que tuvo que resultarle abrirse camino con un estilo tan diferente y moderno para esa época.