Lunes 30 de junio de 2014
Ayer sábado tenía lugar en Valencia el estreno de la Fundación España Constitucional, cuyo objeto es el de defender la solvencia de la Constitución en momentos especialmente convulsos. La componen una treintena larga de ministros de UCD, PP y PSOE, todos ellos de especial relevancia en aquellos gabinetes de los que formaron parte. Su presidenta, Cristina Garmendia -ministra con Zapatero- , era clara al definir el principal cometido de esta fundación: transmitir que la Constitución ha aportado una gran estabilidad institucional, “y que debe seguir dando cobertura en estos momentos en los que se plantean debates de reforma de la Carta Magna, tras la abdicación del Rey Don Juan Carlos I, y con la consulta en Cataluña como telón de fondo”.
Rodolfo Martín Villa, ministro con UCD y vicepresidente de la fundación, comparaba el actual momento que vive España con otro especialmente crucial, la Transición, donde surgieron “figuras excepcionales como El Rey, Adolfo Suárez, Felipe González, Santiago Carrillo o Manuel Fraga. Actualmente, "son difícilmente imaginables en una etapa más normal" y por ello, ha abogado por que el sucesor de Don Juan Carlos I "tiene que ser un rey más normal" y "eso es algo muy positivo".
Martín Villa ha señalado que pedirle a Don Felipe de Borbón "que cumpla de la misma forma que el Rey que ha abdicado" es "no es estar en la realidad". Y no es una cuestión de capacidades, ha comentado, sino de que "las cosas que tuvo que hacer el Rey para pasar de una dictadura a un régimen de plenas libertades, hoy por ventura no las tenemos que hacer". Pero son otros los tiempos, otros los retos y, por tanto, otro tipo de personas las que deber hacer frente a la actual situación. Así, plataformas como la recientemente creada Societat Civil Catalana son una bocanada de aire fresco dentro de una atmósfera en la que el asociacionismo parece copado por la radicalidad. Y tanto la voz de Societat como la de la Fundación España Constitucional son ahora más necesarias que nunca.