Editorial

PSC: el adiós de Pere Navarro a un partido destrozado por Zapatero

Lunes 30 de junio de 2014
Emulando a Alfredo Pérez Rubalcaba y Pachi López, Pere Navarro anunciaba ayer su marcha, tras la que el PSC puede quedar en manos de una gestora hasta que un congreso extraordinario designe un nuevo primer secretario. Navarro asume así como propia la responsabilidad de la enorme sangría de votos que sufre su partido desde que iniciaran su viraje hacia postulados nacionalistas siguiendo la estrategia Zapatero-Blanco: lo que comenzó como una forma de marginar al PP –la aproximación al nacionalismo- terminó destrozando al propio partido socialista. No es para menos.

Si hace 15 años los socialistas catalanes obtenían más de un millón de votos, en las últimas elecciones apenas lograron 340.000. Y si hoy volviese a haber otra cita electoral, muy posiblemente la tendencia seguiría a la baja. Esta situación es producto del ya mencionado viraje nacionalista. Últimamente, varias figuras destacadas del PSC se han ido marchando -todos ellos cercanos a Esquerra-, sabedores de que el partido está en descomposición.

Precisamente fue el acercamiento a Esquerra el principio del fin del PSC: los independentistas acabaron fagocitándolos. Y ahora están haciendo lo propio con CiU. Durán se ha dado cuenta, aunque quizá demasiado tarde. Pere Navarro también. Y también tarde.