La Domus Aurea, el lujoso palacio construido por el emperador Nerón tras el gran incendio de Roma en el 64 d.C., afronta desde hoy su fase final de restauración, que permitirá su reapertura al público en 2018, tras trece años cerrada a las visitas.
El ministro de Bienes, Actividad Cultural y Turismo de Italia, Dario Franceschini, ha presentado este miércoles el proyecto final de la
Domus Aurea, que supondrá la sustitución "íntegra" de los jardines "de pésima calidad" que se encuentran sobre el palacio, oculto bajo tierra.
Según explicaron, las filtraciones de agua desde el exterior hacia el interior provocaron el deterioro de su estructura por la humedad, lo que obligó a cerrar la Domus Aurea en 2005 por riesgo de desprendimientos, a pesar de que posteriormente estuvo abierta a las visitas en algunas ocasiones, hasta su clausura definitiva en 2008.
El presupuesto necesario para que el palacio construido por
Nerón pueda volver a ser reabierto y visitado con normalidad asciende a 31 millones de euros, de los que el Estado "aportará su parte", explicó sin entrar en detalles Franceschini.
El ministro opinó que "sería absurdo que ninguna empresa privada, especialmente italiana, quisiera contribuir a un proyecto en el que estarán puestos los ojos de todo el mundo", por lo que apeló a la participación de entes privados. Franceschini puntualizó que, en el caso de que ninguna empresa privada quisiese apoyar el proyecto con sus propios fondos, el Estado asumiría su coste con los recursos que tuviera disponibles.
La zona verde a sustituir comprende, según los informes presentados, un total de
16.000 metros cuadrados, en los que se intervendría para rebajar un metro el nivel del suelo y aplicar distintas capas de impermeabilización, aislamiento térmico y drenaje, sobre las que iría un nuevo "jardín sostenible".
Los responsables de este trabajo explicaron que, al eliminar el actual césped, quedará temporalmente al descubierto la parte superior del palacio, sobre la que se actuará con el fin de "consolidar y reparar los desperfectos" ocasionados en el pasado. El edificio recuperado en la actualidad, al menos un tercio menor de lo que fue en su origen, según los expertos, consta de 150 habitaciones dispuestas a lo largo de 250 metros de longitud y tiene entre 30 y 60 metros de anchura.
Construida por el emperador Nerón tras el gran incendio de Roma en 64 d.C., la Domus Aurea fue la villa más lujosa de su época y se considera que tan solo era utilizada para fiestas, dado que no se han encontrado ni cocinas ni letrinas en todo el complejo.
Tras la muerte del emperador Nerón, el palacio fue desmantelado al ser visto como una desmedida extravagancia, hasta el punto de ser enterrado y desaparecer de la vista de todos.